De todo un foco| Magazines de fotografía latinoamericana “De lo real a lo virtual” (IV)

Por Marcel del Castillo @mardelcastillo

En esta cuarta entrega de Magazines de Fotografía latinoamericana “De lo real a lo virtual”, conversamos con Ricardo Arispe, diseñador, fotógrafo y padre de DE TODO UN FOCO, "revista pensada y realizada por y para fotógrafos".

La propuesta de DE TODO UN FOCO es abierta, fresca, destacan temas que van más allá de las fotografías, pero que interesan a fotógrafos; tecnología, opinión, cine, movida urbana, temas humanos y por supuesto, imágenes, muchas imágenes de talentos emergentes en la fotografía venezolana y latinoamericana. Todo esto gracias a destacados colaboradores, que junto a Ricardo, editan este magazine de frecuencia bi-mensual.

Nacida en Caracas en agosto de 2013, como un espacio alternativo para la publicación y exhibición de proyectos de autores emergentes, esta revista digital llega a su edición número 12 con un contenido más amplio.  En su página web pueden verse algunos trabajos y notas, pero la edición final de la revista se puede ver en la plataforma Issuu. Están en constante creación y crecimiento, pues reciben material, sean proyectos fotográficos o textos, de forma permanente.

¿ Qué influencia o referencia tuviste para la creación de este proyecto? 

La verdad que más que influencia o un referente, fue un tema de preguntarse  ¿qué no hay?.  Sabes,  porque al final muchas publicaciones muestran fotografías y ya,  consigues muy pocas que estén orientadas a ti como fotógrafo, como editor, como creador de imágenes.  Consigues muy poco que ver y que leer que realmente te interese y que no esté repleta de publicidad. Entonces,  qué podemos hacer, qué aporte nuevo. De ahí, la idea de publicar otros temas que le interesen a los realizadores, que no sean estrictamente fotografías. Para publicar series completas abrimos otros medios. Si entras a la página de la revista, el link publicaciones esta dividido en dos: revistas y libros. Los libros son publicaciones de un solo artista,  de una determinada serie.

 

Conversar con Ricardo, es intercambiar ideas sobre la fotografía, sobre qué es lo que se esta haciendo y qué no, lo qué hace falta, y a partir de ahí nos va relatando cuantiosos planes, actividades, que, con DE TODO UN FOCO mediante, se propone realizar para llevar  adelante su objetivo de difusión y creación de espacios fotográficos para los talentos emergentes.

Junto a escuelas de fotografía en Caracas desarrolla talleres de formación y el proyecto Ver y Asombrarse, que busca acercar a los noveles fotógrafos a las fiestas tradicionales de Venezuela. También lleva adelante el proyecto Ciudades reveladas; donde Yash, una cámara fotográfica de película de la marca  Yashica 35-ME, viaja por Venezuela junto a variados fotógrafos entusiastas capturando las ciudades y calles de este país.

Los invitamos a ver y seguir esta publicación en  www.detodounfoco.com

 

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Ojos Rojos| Magazines de fotografía latinoamericana “De lo real a lo virtual” (III)

Por Marcel del Castillo @mardelcastillo

En esta tercera entrega de Magazines de Fotografía latinoamericana "De lo real a lo virtual", cruzamos el Atlántico hasta Alicante, España, para conseguirnos con Mili Sánchez y Mike Steel, dos fotógrafos profesionales, que desde 2012 desarrollan la revista digital Ojos Rojos. Proyecto que llega ya a 17 entregas, y que le dedica gran parte de sus páginas a la fotografía latinoamericana.

Siendo Ojos rojos una  revista española de origen ¿Porqué esa  presencia de la fotografía latinoamericana?

Habíamos visto un par de exposiciones de fotografía latinoamericana que nos habían llamado mucho la atención. Y luego investigando, nos parecía que se estaban haciendo cosas mucho más frescas,  mucho más profesionales en  Latinoamérica, y que aquí ni nos enterábamos. No había oportunidad de verlo aquí en España, cosa que esta cambiando, de hecho, este año en PhotoEspaña, que es el mayor festival que hay aquí,  estará Latinoamérica como invitado especial .O sea, que la cosa esta cambiando y hay varias revistas de fotos que también han hecho cosas   sobre Latinoamérica  y en su momento nosotros sabíamos que no había nada dedicado a la fotografía latinoamericana  y ahora pues parece que hay como un boom.

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Mili también es diseñadora, por lo que la diagramación esta a cargo de ella. El contenido lo desarrollan entre ambos en los tiempos que sus carreras  personales lo permiten. Ojos Rojos comenzó siendo un Blog, que vio crecer interés, tanto en el público lector como en sus autores, por ello decidieron dar un paso adelante y planificaron este magazine de salida bi-mensual. En la actulidad la revista se publica en formato Web y en la plataforma Issu. "el diseño gráfico en el formato Issu se ve mucho más y la  fotografía y en general toda la revista gana muchísimo, soy fans de ese formato" comenta Mili.

Influenciados por la revista norteamericana de fotografía  Lens Culture, y  Mojo magazine especializado en música en España, entre otras publicaciones, decidieron darle un formato fresco de amplio contenido, con personalidad propia y entrevistas con características especiales, que incluyera maestros de la fotografía y talentos emergentes así como temas de interés para los fotógrafos. 

¿ Cómo ven la permanencia en el tiempo del proyecto Ojos Rojos?  

Pues lo que queremos es que crezca exponencialmente. Realmente los recursos que hay en internet son  muchísimos y aún no los hemos utilizado todos en el proyecto. Pero bueno, es cuestión de buscar financiación si queremos que esto crezca y se llegue al máximo. Hemos creado un canal de YouTube nuevo en el que vamos a subir un montón de videos de gente que ha salido en la revista, vemos que también aporta mucho.

A comienzos de este año cambiamos también el formato de la revista, la interfaz,  incluimos  también el Facebook, twitter,y el blog de Ojos Rojos  en el que puede participar cualquiera.  Nuestro sueño seria hacerlo en papel. Son sueños, viendo los números sale muy caro, porque  no queremos sacar una revista y ya, queremos sacar algo bien hecho. Nuestros números están creciendo mucho en internet, tenemos muchas impresiones, sobre todo en lo que es el formato Issu, creo que tenemos en total 100.000 visitas. Es mucha gente la que nos sigue, entonces el problema de trabajar en internet es que hasta que no tengas un pico de gente,  a nadie le interesa tu revista. Entonces,  hemos invertido mucho tiempo y mucho trabajo en conseguir que las cifras aumenten y esperamos que prontamente, pues, ir a Madrid y buscar alguna empresa que este dispuesta a financiar el proyecto.

 

Mili y Mike, son unos grandes entusiastas de la fotografía, además de la revista, en sus ideas y posibles planes esta la realización de un festival, con el propósito de profundizar su proyecto Ojos Rojos tanto en el mundo virtual como en el real.

Entra y conoce más de este hermoso proyecto www.revistaojosrojos.com

 

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BEX | Magazines de fotografía latinoamericana “De lo real a lo virtual” (II)

Por Marcel del Castillo  @mardelcastillo

Siguiendo con la serie de reseñas sobre los Magazines virtuales y digitales especializados en fotografía latinoamericana que trabajan bajo parámetros curatoriales de rigor y conceptos editoriales específicos, les traigo esta segunda entrega donde conversamos con Jorge Piccini creador y realizador de BEX Magazine, desde la Patagonia Argentina.

Jorge es diseñador gráfico y fotógrafo. Posee una fuerte  pasión por la fotografía latinoamericana. A puro pulmón, desde febrero de 2012 edita esta revista digital que arriba ya a 32 números recorriendo la obra de autores de todos los países de Suramérica. Su línea editorial es recopilar trabajos de fotógrafos y presentarlos por nacionalidad. El nombre de la revista proviene de la unión de dos palabras: Bariloche Expone. Que fue el nombre de una de los primeros espacios donde se exhibían obras de autores de la ciudad.

"Las primeras ediciones fueron recopilaciones de autores de la  Patagonia, con la idea de proyectar sus trabajos.   Con el correr de los números, me  dije:  vamos a empezar con Latinoamérica, entones, empecé a dedicar cada edición a un país, comencé con Colombia, fue el primero, y después, Ecuador, Chile, Venezuela, hasta el día de hoy con Guatemala , ya llevo 10 países" Comenta Jorge.

Desde Bariloche, en la Argentina, además de producir BEX, Jorge Piccini realiza diversas actividades en pro de la difusión del arte fotográfico, con talleres, conferencias y en especial en la producción de La Feria de Fotografía de Autor, donde se celebran exposiciones y variadas actividades en torno a la imagen.

¿ Porqué hacer una revista de este estilo ?   

Noté  que faltaba algo,  sobre todo acá en Bariloche.  No había ninguna revista de fotografía. Como yo ya tenía muchos contactos con fotógrafos de acá,  hice un libro sobre autores de Bariloche on line , y  después vino la idea de la revista, que ya hoy ha crecido mucho.  En su momento me di cuenta que tampoco había este tipo de publicaciones en Latinoamérica, así que vi la oportunidad de desarrollar esta idea. Hoy día, viste, la internet ha facilitado las cosas y existen varias publicaciones digitales

¿ Cómo ves la permanencia en el tiempo de este proyecto ?  

Mira, si uno se pone a ver...  Recién me faltan 3 países latinoamericanos. Una vez que termine voy a comenzar por las provincias argentinas, también hacer una recopilación de cada provincia, y bueno, como meta final la edición de un libro de fotografías latinoamericanas. También tengo invitaciones de distintos países de llevar una muestra de fotografía latinoamericana, así que veremos, ojalá que se den las cosas. Por lo pronto,  todo este tiempo que estoy dedicando es juntar el contenido e ir viendo que es lo que queda. Estoy haciendo una parte en la revista,  una sección nueva, se llama Bex autores,  que agarro un autor cada semana y lo armo por folio. Hay que generar contenido que resulte interesante, que la gente se enganche, publicarlo y eso es lo que te hace es seguir adelante .

Planes para imprimir la revista no están en el horizonte, debido casi exclusivamente a los costos de producción. Pero dentro de sus metas esta la edición de un libro de entrevistas de los fotógrafos latinoamericanos que ha contactado todos estos años.

En esta galería pueden ver varias capturas de ediciones de BEX

Y, por supuesto, pasen a ver la revista en su página web www.bexmagazine.com

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Écfrasis | Magazines de fotografía latinoamericana "De lo real a lo virtual" (I)

Por Marcel del Castillo  @mardelcastillo

Partiendo de uno de los objetivos principales de nuestro portal, EspacioGAF.com, que es la promoción y difusión del arte fotográfico latinoamericano, salimos a dar una vuelta por este extenso barrio del Sur, utilizando el medio de transporte que más nos gusta: La Internet.

Fuimos en la búsqueda de las nuevas vías para la expresión y la exhibición de autores latinoamericanos, más allá de los espacios físicos tradicionales y de las publicaciones editoriales que cada día son mas escasas. Nos conseguimos con una realidad que no es diferente a la realidad de todos los aspectos relacionados con el arte en nuestro continente; La falta de recursos, de apoyo y de medios de difusión.

Curiosamente, conseguimos un común denominador: La internet y la pasión por mostrar la fotografía que se realiza por estos territorios.  Los nuevos espacios de difusión están pasando de lo real a lo virtual con una velocidad increíble y multiplicando por miles las oportunidades para todos los autores fotográficos, dándole visibilidad a sus proyectos y opiniones a través de la imagen.

En esta realidad virtual conversamos con varios Magazines, digitales y virtuales cuyo objetivo es mostrar fotografía latinoamericana de calidad. Bajo parámetros curatoriales de rigor y conceptos editoriales específicos.

Écfrasis, Bex, Ojos rojos, LAT magazine, Fotho, Mira, De todo un foco y Madriguera son algunas de ellas y en EspacioGAF.com conversamos con ellos. En esta primera entrega les presentamos a:

ÉCFRASIS

"La écfrasis supone re-presentar, es decir, volver a presentar un objeto plástico a través de tantas miradas se posen sobre él. Nuestro revzine, como nos gusta sustantivarlo, intenta ser no más que un espacio de reflexión y difusión en cuanto a la fotografía y sus pormenores, atendiendo de esta manera, a una demanda que nos pusimos como normativa: crear diálogos entre palabras e imágenes fotográficas con el fin de concebir nuevas verdades"

1_VOL01_Laluz_PortadaCon estas palabras, Mónica Echegarreta y Daniela Gómez Castro, definen su proyecto editorial de fotografía latinoamericana que nació en Enero de 2014, por iniciativa de ellas, producto de sus investigaciones en el campo del arte y la antropología.

Écfrasis, funciona como una web donde se van publicando las ediciones en PDF y se puede visualizar en la plataforma issuu. El material que muestra es netamente fotografía de autores latinoamericanos, y es realizada a seis manos y desde dos países, Colombia y Venezuela. Mónica y Daniela, desarrollan la parte editorial, selección de autores, textos y entrevistas y Gala Garrido, se encarga del diseño.

¿ Cuándo decidieron armar el proyecto, tenían alguna referencia o alguna influencia de alguna publicación en especial ?

Si claro; La revista "Extra cámara".( Publicación del Centro Nacional de Fotografía de Venezuela)   Es un sueño obviamente, pero vamos poquito a poco. Nos encantaría poder hacer algo así en algún momento.

¿Cómo ves la permanencia de  este proyecto en el tiempo, como lo proyectas?

Ahora, como te he dicho, apenas estamos empezando. Llevamos 3 números en un año de actividades.  Hemos aprendido sobre editorial, sobre las maneras de escribir para cierto público. A mi me pasa que  yo a veces caigo mucho en la parte académica, porque  uno termina escribiendo como aprendió en la universidad,  y hay una manera de escribir para lo que nosotras estamos haciendo, entonces, allí hemos aprendido bastante. Nuestra idea es que para los próximos números invitemos a personas a escribir, que no seamos nosotras las que siempre hagamos las reflexiones entorno a los fotógrafos, puesto que también se puede volver muy monótono. Queremos que otras personas también participen de eso y la idea es trimestralmente seguir publicando distintos  volúmenes de acuerdo a  una temática en particular.

Yo creo que el proyecto es para largo plazo, nosotras estamos muy emocionadas, ambas nos desvivimos por la fotografía en general y queremos seguir registrando los fotógrafos que están ahorita y no solamente los maestros de la fotografía,  si no especialmente todos aquellos que no han tenido todavía un espacio para publicar sus imágenes .

Hasta ahora, Écfrasis, ha publicado autores por invitación, pero para las próximas ediciones piensan realizar convocatorias con temáticas específicas. Su estructura esta determinada editorialmente con el fin de darle difusión a nuevos fotógrafos y a maestros de la fotografía latinoamericana.

El alto costo de la impresión y la falta de financiamiento hace imposible, por ahora, llevar este proyecto al papel y que sea distribuido.

"Nos  centramos en América latina porque a veces uno mira muy lejos y no te das cuenta de las maravillas que tienes  cerquita. Queríamos regalarle ese espacio a Latinoamérica " concluye Mónica.

Coordenadas: ecfrasis.org

 

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Alejandro Cartagena "Cuando un fotógrafo hace una foto de una ciudad, me parece que está haciendo preguntas"

FOTOCLICK #2 | Alejandro Cartagena

Por Marcel del Castillo @mardelcastillo

México es un país con marcadas diferencias sociales que saltan a la vista apenas uno pisa esta tierra. Nada diferente a nuestro entorno latinoamericano, pero ciertamente con profundas raíces en la sangre de los mexicanos. El cine, la literatura y las artes contemporáneas en general son voceros incesantes de esta realidad.

Cada fotógrafo que ha pasado por México  desde el tardío siglo XIX a la actualidad, no pudo cerrar la mirada a lo que sucedía y sucede. Claude-Joseph-Désiré CharnayTina Modotti, Edward Weston, Robert Cappa, Katy Horna, Henri Cartier-Bresson, Leo Matiz y los nacionales Manuel Álvarez Bravo, Graciela Iturbide y más recientemente Aristeo Jiménez entre muchos otros;  han narrado con imágenes ese México de contrastes, de capas indisolubles.

Alejandro Cartagena, nacido en República Dominicana, de madre mexicana, creció en la industrial ciudad de Monterrey, al norte de México. Es un joven fotógrafo que en los últimos años ha llamado la atención del mundo de la imagen con dos proyectos fotográficos que hurgan en la modernidad de la sociedad mexicana y el brote de inconsistencias sociales que tienen vieja historia, pero nuevos elementos.

En su proyecto, Suburbia mexicana, Cartagena hunde el dedo en el desproporcionado crecimiento urbano en la periferia metropolitana de la ciudad de Monterrey. Su investigación visual detalla las esperanzas, la política y el derroche de una nueva prosperidad desligada de futuro y de planificación urbana.

Lo que he observado es un predominio del poder imponiéndose sobre la funcionalidad.  Por eso, es que los suburbios mexicanos son simbólicos; porque representan corrupción, falta de estándares en planeación y obsesiones personales”.

Luego de este trabajo,  Cartagena ha dedicado los últimos dos años a desarrollar y presentar su proyecto Carpoolers, que narra, mediante fotografías cenitales sobre la carretera y tomadas desde un puente, el paso de camiones y camionetas donde se pueden ver a los trabajadores (jardineros, limpiadores de piscinas, obreros, etc.) que buscan la forma de ir de un lugar a otro en la ciudad para poder trabajar. Esta serie es una consecuencia, una respuesta, o muchas más preguntas a su proyecto anterior Suburbia mexicana. Lo cierto es que este fotógrafo ha llevado su investigación por un camino estético de producción y exhibición que ha sido reconocido en amplios espacios de la fotografía internacional.

Conversamos con él en su casa en Monterrey sobre los procesos creativos, los medios de exhibición, lo editorial, en fin, sobre fotografía y todas las vías de expresión que en ella conviven.

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¿ Cómo ubicas tu fotografía dentro de la imagen contemporánea mexicana?  

Es como una fotografía de lo que se  ha llamado como un nuevo documentalismo, en el sentido de que es un esfuerzo tanto de hacer un trabajo de investigación y fotográfico, un tema recurrente en la foto mexicana como en la internacional, de ¿qué es la ciudad?.

No es una foto que posee un estilo de reportaje o de foto documentalismo tradicional, de “momentos decisivos” , sino mas bien son como series fotográficas mucho más estructuradas en cuanto al estilo que se va a usar y precisamente tratando que ese estilo sea neutral; que sea el tema mismo que hable más que lo estético o la técnica.

Mi labor no es que se sienta el fotógrafo, si no que se sienta el tema en la imagen fotográfica. Entonces tal vez por ahí pueda ubicar mi fotografía en ese nuevo documentalismo.

Dentro del nuevo documentalismo tienes alguna influencia, digamos, histórica o contemporánea de América Latina o internacional ? 

Me nutro de muchísimas cosas de otros fotógrafos; en especial las maneras de pensar.

Me vi influenciado por fotógrafos americanos y europeos que planteaban una documentación más contemplativa o lírica en vez de imágenes de choque. Es decir, esos fotógrafos plantearon  una manera más callada de enfrentarse a los temas, no tan agresiva, no tan estilística, sino mas bien hacerte hacia atrás, contemplar y presentar lo que se esta tratando.

Stephen Shore , Paul Graham , Robert Adams;  esos son como los tres que me interesan la manera en que piensan  y obviamente, si, desde hace 5 o 6 años he estado muy influenciado con la idea de como se puede plantear la obra a partir de un libro fotográfico. Entonces, pensar la obra como libro también te lleva a generar y a editar de manera diferente.

Mi investigación se nutre además de literatura de los temas que trato, como por ejemplo; teoría urbana, textos sobre el crecimiento urbano,  la sobrepoblación. En fin, sobre los temas personales que me interesan.

...Que son influencias que complementan la fotografía; como el cine, la literatura..

Si, mas que nada el cine, y como te digo, teorías urbanas, ideas sobre los estudios visuales y el porque de lo que pensamos sobre lo que ves.

Si creo que mi trabajo es como muy de observación,  literalmente. No solamente es fotografiar sino estar observando y preguntando. Como muy meditativa, en el sentido de que la mayor parte del trabajo es a partir de salir a la calle y observar…

… a ver que sucede…

Exacto.

Dentro de ese nuevo documentalismo en la fotografía mexicana, ¿qué actores identificas?

Me viene a la mente Pablo López y José Luis Cuevas del DF, también Javier Ramírez Limón e Ivonne Venegas de Tijuana.

¿Y cómo defines el trabajo de ellos dentro de esta corriente ?

En el esfuerzo, no solamente de  documentar, si no de narrar con una visión muy personal el tema que están tratando de elaborar. Y al mismo tiempo, también, un estilo fotográfico que le permite una voz mas fuerte al tema que al estilo del autor.

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Alejandro es un administrador de profesión, que se especializó en arte visuales después de descubrir en la fotografía un modo de expresarse. Su apego y crecimiento por este arte viene acompañado de su paso por la fototeca de monterrey, institución en la que vivió por varios años como un ratón de laboratorio, aprendiendo y experimentando con todos lo procesos que involucran a la fotografía como profesión y oficio. Archivo, conservación, montaje, digitalización, procesos de laboratorio, curadurías, editorial, textos etc. Además de ser cautivado por las imágenes históricas que le abrieron los ojos al tema urbano, de la identidad y específicamente al crecimiento demográfico y descontrolado de la ciudad.

Fotógrafo de foco preciso, calibrado, ordenado, observador y muy trabajador. Lo demuestra los muchos años trabajando el tema social y urbano desde distintas estéticas y puntos de vista, tratando de conseguir respuestas o denunciar lo que pasa. Cada serie es una narrativa de historias, que a su vez calzan en una gran historia que puede reunir toda su investigación fotográfica con el paso de los años.

No se lanza al ruedo sin antes investigar, analizar, buscar la técnica, la estética adecuada para contar su historia. Se sale de los convencionalismos del documentalismo tradicional, para abordar estéticas ligadas más al arte contemporáneo, donde el tema y el concepto predominan.

Alejandro Cartagena

En su estudio, repleto de imágenes en la pared de lo que posiblemente será su próximo libro, y acompañados por una extensa biblioteca de foto libros, abordamos con Alejandro el proyecto por el cual hemos llegado a él: carpoolers. Proyecto fotográfico que muestra la problemática del transporte en la ciudad de monterrey desde una perspectiva diferenciadora y reveladora.

Según sus palabras: “carpoolers es un proyecto que sigue mi investigación visual sobre cómo los suburbios mexicanos afectan el paisaje, la ciudad y sus habitantes. He estado fotografiando el proyecto durante un año en la carretera 85, en dirección al sur con destino a una de las ciudades más ricas de américa latina, san pedro garza garcía, una de las nueve ciudades que conforman el área metropolitana de monterrey”

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¿ Cómo aparece Carpoolers ? 

Carpoolers es la consecuencia de otros trabajos, o sea, no es algo que se dio de la nada, sino es como una germinación de diferentes esfuerzos tanto investigativos como de producción. Definitivamente viene como un complemento al trabajo de Suburbia mexicana. Un proyecto que había hecho antes sobre el crecimiento urbano y las consecuencias  no intencionadas de ese crecimiento, y justamente es eso para mi  Carpoolers; es la representación de uno de los problemas que viene con un  crecimiento desmedido de la ciudad, donde la gente tiene que encontrar maneras de como sobrevivir este sueño americano de tener una casa propia  en la periferia.

Visualmente es muy intrigante,  me parece a mi. Porque se conecta con el crecimiento urbano y de repente estas imágenes  tratan de responder preguntas. Es decir, cuando un fotógrafo hace una foto de una ciudad gigante me parece que esta haciendo preguntas;  y ¿qué va pasar con esto ? ¿cómo vamos a sobrevivir esto ? ¿cómo va ser el tráfico ? ¿cómo vamos a viajar ? ¿cómo vamos a ir por la comida ? no se, son muchas preguntas y para mi Carpoolers tiene una injerencia en el mundo de la fotografía precisamente por eso, porque es como una respuesta clara, tanto conceptual como visual, a estas preguntas que se han venido haciendo desde hace mucho tiempo por los fotógrafos. Desde Suburbia mexicana traté de que fuera un diálogo con imágenes de la historia.

En los setentas el grupo que lo llamaban; New topographics, planteaban fotos de paisajes alterados por el hombre, por el ser humano y me parecía a mi que hacían preguntas de ¿qué va pasar con el agua de estas nuevas ciudades?, ¿qué va pasar con la basura ?, ¿qué va pasar con el centro?, ¿qué se va a dejar  atrás  cuando crecemos  hacia la periferia?; y Suburbia mexicana fue una investigación de: ¡vamos a ver el centro de Monterrey a ver ¿cómo esta? !.  Y estaba en decadencia, porque crecía era la periferia. Entonces vamos a ver cómo están los ríos, cómo les están tratando de llevar agua a estas nuevas casas.

No son casualidades, mas bien es como un ping pong con la historia. De ver la historia de la fotografía y encontrar los huecos o las conversaciones que puedes establecer  con prácticas fotográficas que ya están  bien arraigadas.

A la hora de enfrentar tu proceso creativo y de producción, ¿Carpoolers ha sido diferente a otros proyectos?

De manera práctica si fue diferente, porque fue el primer trabajo que hice como digital.  Todos los proyectos que había hecho hasta ese momento eran con placa medio formato 35 mm.

Me aventé a hacerlo digital por cuestiones de la necesidad de encontrar la imagen que yo quería en ese momento, estamos hablando que los carros iban rápido, entonces, si yo tomaba la foto a una velocidad y si no podía verificar que esa era la velocidad correcta todos los carros iban a salir mal. No se que hubiera pasado si no existiera la fotografía digital para hacer ese proyecto, me hubiera tardado tres años en vez de un año.  En ese sentido la fotografía digital fue muy específica y muy necesaria para desarrollar esa parte.

Conceptualmente, pues,  el tema es de algo que ya estaba explorando: Fotografiar consecuencias de otras fotografías y de temas históricos en la fotografía, entonces eso era como seguir la continuidad de mis trabajos.

Carpoolers es un proyecto que  ha sido elaborado tanto  para exhibir como para un libro, llegaremos después a lo del libro, pero quiero ver como es ese proceso al principio. ¿ lo Tenías planteado directamente para un libro o para la pared ?

No ni lo uno ni lo otro. Es decir, realmente no estaba claro, siéndote honesto. Yo lo que estaba emocionado era de hacer algo con eso. De poder encontrar las suficientes imágenes para hacer un proyecto completo. Dudé del proyecto al inicio, incluso pensé en dejarlo a un lado.

Yo no le veía demasiado futuro. Pero fue madurando la idea, parecía que si existía algo como conciso, que podía elaborar. Entonces, yo creo que las  concepciones para una exposición y como libro llegaron ya casi al término del proyecto. Yo empecé exhibiendo cinco o tres fotos y para nada era la idea que tengo ahorita de como ponerlo  en la pared.

La primera vez que se expuso fue en el festival de fotografía de Londres, que ganó el primer premio del festival y la expusieron de manera lineal, que esta muy lejos de como las monté al final; como el mosaico, donde tienes la simulación de un gran tráfico que están todos estacionados parados unos detrás del otro.

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¿ Y el paso al libro ? 

El paso del libro vino lento, duro y con mucho dolor realmente. Yo tenia miedo  de hacer un libro que se convirtiera en un catálogo de las mejores fotos.

¿cómo vino la decisión? ¿Porqué hacer un libro ? 

Pues porque particularmente me interesa la forma del libro y era un reto llevar ese proyecto a un libro fotográfico, ¡y me encantan los retos! Digo, suena a cliché pero me encanta la idea de arriesgar y sabía que tenia que arriesgarme con ese libro.

Empecé a trabajar la idea y contrate un editor para hacer el trabajo y no funcionó. Así que lo fui posponiendo porque me daba pavor editar el libro yo mismo. Sin embargo, me convencí de que debía arrancar de una vez y por lo más sencillo. Empecé a elaborar una secuencia por medio de poquita gente a mucha gente y pues, esa fue la primera edición que hice, y obviamente parecía un catálogo de las mejores fotos. Trabajando con mi asistente Fernando Gallego  nos planteamos cuales eran los puntos fuertes que queríamos resaltar y pensamos en primer término que se sintieran los puntos de vista tanto del fotógrafo como de los personajes. No sabía como lo íbamos hacer pero ese era el camino para el libro. Segundo, que se sintiera movimiento,  que las cosas no estuvieran estáticas, y el tercer planteamiento era el tiempo, ubicar la historia. No sabíamos como lo íbamos a elaborar pero estaba ahí.  Y esos tres planteamientos nos llevaron a mucha experimentación;  a cortar fotos, hacer fotos chicas, fotos grandes, a cortar las páginas,  a hacer muchos cambios de diseño y de secuencia que empezaran a dialogar con estos tres planteamientos. Al final nos íbamos mucho a la experimentación y lo dejamos como marinar, lo dejábamos ahí un ratito para ver si nos seguía emocionando. Entonces, seguíamos y nos regresábamos a lo muy sencillo  y así nos íbamos para delante y para atrás, a los extremos hasta que llegamos como a un medio y ya en ese medio le enseñamos el libro a críticos y a gente que sabe de libros fotográficos para recibir opiniones y esas retroalimentaciones nos ayudaron a afinar los detalles que nos llevaron a concretar el libro.

Hace poco salió una referencia en El País de España sobre el tema de los foto libros, resaltando el tema de la auto-edición. Tu experiencia es definitivamente auto diseño, auto-edición ¿Intentaste  el camino normal, tradicional o de una decidiste por resolver el trabajo tu mismo?

Si busqué opciones de editoriales tradicionales, si hubo varias ofertas, pero nunca me convencieron.

¿No te convencieron a nivel económico o artístico ?

Más que nada económico, Es decir, eran cuestiones económicas  y luego cuestiones de experiencia. Junto con mi asistente nos dimos cuenta que teníamos un buen proyecto en las manos y se convirtió en una oportunidad única para experimentar y adentrarnos por primera vez en una auto-edición.

Te insisto en el tema porque justamente a las fotógrafos emergentes les genera gran expectativa y gran duda ¿qué hacemos con un proyecto fotográfico ya terminado? lo preparamos para una revista, lo preparamos para un foto libro o para una exhibición. Porque cada formato tiene su característica y su lenguaje particular.

Recuerdo un conversatorio en Barcelona con Ricardo Cases. Él estaba presentado su libro Palomas al aire y reflexionó de que él como fotógrafo no le llamaba la atención hacer exposiciones, que eso se perdía, se diluía en el tiempo y que el libro era lo que se mantenía y que posiblemente con lo que costaba una exposición se podía realizar  un libro. ¿Qué piensas de eso? Digamos, a partir de tus próximos proyectos. 

No estoy peleado con la idea de la exposición, me parece que hay oportunidades de hacer cosas muy creativas en la exposición y me encanta la idea del formato del foto libro, porque ya le he invertido muchísimo tiempo a investigar sobre el libro mismo, sobre la historia, sobre la forma, sobre la edición,  sobre la secuencia, y estoy en el momento donde quiero experimentar esos conocimientos y esas oportunidades .

¿Cómo ves tus nuevos proyectos hacia el futuro?

Lo veo en la pared y como libro.  De hecho hay proyectos que también  los veo nada mas para la web. Tengo un proyecto sobre la burocracia de la vivienda Mexicana: ¿dónde vas a conseguir préstamos para poder comprar tu casa?,  es como la pre-historia a lo de Suburbia Mexicana. Ese proyecto es grandísimo y lo puse en la web y lo exhibí el año pasado por primera vez en República Dominicana. Realmente nunca lo promoví ni nada, porque era una mezcla de foto y video al mismo tiempo y en la web era un perfecto lugar para hacer esa experimentación, porque en la pared tienes que hacer un hoyo y luego el truco se pierde, ósea, yo creo que son decisiones de que es lo que te interesa hacer en ese momento y lo tratas de hacer. Obviamente pasa el tiempo y tal vez conoces algo o ves algo nuevo y dices: Ahora puedo resolver este proyecto en otro formato y así.

Siguiendo con en el futuro y los nuevos proyectos. Desde afuera siento que Carpoolers ha sido un proyecto largo en el tiempo y poderoso. Se ha podido exhibir, llegar a libro, digamos, no solamente por su extensión si no por que es un tema,  como  bien dices, que reúne  muchísimos discursos tuyos previos y llega ahí como un punto, como un clímax y me pregunto ¿qué viene después? Es decir, ¿Cómo afrontas como fotógrafo, como realizador, esos  nuevos proyectos después de algo que te ha copado de una forma tan satisfactoria ?

La verdad nunca deje de hacer proyectos. La verdad si te da el nervio de repente de que las nuevas series no peguen. Pues la verdad CarPoolers lo hice porque me interesaba un tema y los proyectos que sigo haciendo es porque me interesan los temas. No hago  proyectos para tener éxito, hago proyectos porque son cosas que me llaman la atención, y bueno, si viene toda esa oleada de cosas buenas detrás, pues, magnífico. Pero si nos detenemos a  pensar que si este u otro proyecto va a funcionar o no, no haces nada. Yo creo que  entre más estas haciendo más posibilidades hay de que conectes con mucha gente.

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Este año carpoolers visitará varios festivales en Europa y América, incluyendo el festival Meridafoto en Venezuela. El libro recibió de varias agencias e instituciones el título de uno de los 10 mejores libros de fotografía de 2014.

Alejandro se suma al gran grupo de artistas mexicanos y extranjeros que ven en México una veta inagotable de temas, en especial en el área social. Sigue trabajando en historias que hurgan a la ciudad de Monterrey, que al parecer le sigue generando dudas y preguntas que busca resolver con la imagen. Tiene mucho que decir y trabaja fervorosamente en buscar las formas que sus preguntas, convertidas en fotografías, lleguen lo más lejos posible.

Influenciado por el fotógrafo inglés Paul Graham,  del que fue alumno, trabaja la idea del proyecto fotográfico a largo plazo con grandes temas. A partir de investigaciones muy profundas y la preparación de un marco histórico.

Contextualizar su proyecto en la historia de la fotografía, ubicarla con respecto a otros autores que tocan el tema urbano y del desarrollo social de las ciudades marca su metodología de investigación.

“el paisaje urbano se ha hecho desde hace muchísimo tiempo. ¿cuáles han sido los grandes temas del paisaje urbano?  , ¿qué se ha fotografiado? ¿cuál es la consecuencia de que esta ciudad crezca respecto al transporte urbano?  Y ahí esta lo de Carpoolers

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Jorge Andrés Castillo " Mi filosofía siempre es: Fotografía hasta que te lo prohíban."

 FOTOCLICK #1 | Jorge Andrés Castillo

Por Marcel del Castillo @mardelcastillo

 

Seis meses antes de aquel 9 de noviembre de 1989,  cuando cayó definitivamente el Muro que dividía la ciudad epicentro de la guerra fría, un fotógrafo venezolano  hacía una ronda por las calles de Berlín occidental y oriental con una Rolleiflex 6x6 prestada. Su mirada de  investigador hurgaba entre las grietas de un muro las posibilidades del socialismo soviético y los contrastes exagerados del capitalismo occidental en una misma ciudad.  Cruzada a todo su largo por un Muro contenedor de pensamientos y emociones la capital Alemana era ya su lienzo, su negativo aún virgen donde comenzar a revelar imágenes que expresaran esa atmósfera extraña que surcaba las calles del siempre nublado Berlín.

Jorge Andrés Castillo ( Caracas-Venezuela), como casi toda juventud universitaria se inclinaba por sus pensamientos de izquierda, y visitar ese Berlín oriental era un sueño acompañado de unas ganas profundas de descubrir, en la práctica y con la claridad de los hechos, aquellas ideas sociales de las cuales simpatizaba.  Su mirada crítica fue descubriendo en una paseo que raya la ficción, aquella realidad sorda que lo sensibilizó y luego imprimió en rollos de películas banco y negro.

Aún hoy, 25 años después de aquella vivencia, Jorge recuerda todo con la precisión de un detective. Detalles de rostros, gestos, calles, luces. Mientras conversamos nos muestra el bolso, que aún conserva, donde cargaba la cámara en aquél viaje, las postales que envió a su familia en Venezuela, y por su puesto las fotografías: las del Muro en su esplendor  y las de la caída del Muro junto a toda una época completa de la historia contemporánea del mundo.

La Venezuela del siglo XXI  removió algunas de esas emociones e imágenes de aquel Berlín de su juventud, y en 2011 decide junto a dos compañeros fotógrafos darle cuerpo a este proyecto titulándolo Grietas Invisibles. Este 2014 en el 25 aniversario de aquel hecho histórico, la muestra fotográfica se ha exhibido en distintos espacios culturales en Venezuela y Estados Unidos.

¿En qué momento y cómo decides darle forma a este proyecto Grietas invisibles?

Para 2010, Gabriel Osorio, Ernesto Constante y Andrés Manner, con motivo de abrir una galería especializada en fotografía en Caracas, me invitaron junto a otros fotógrafos para presentar proyectos. Yo les presente varios portafolios, pero ellos encontraron en el baúl de los recuerdos estos negativos e hicieron todo un alboroto, y dijeron: "¡Ésta es!", se fajaron e hicieron una curaduría de 27 fotos un poco orientado hacia el tema del archivo, que la potencia del archivo tiene que ver con el tiempo y el espacio. Al final decidieron, en el discurso curatorial, enfocarse solamente en las imágenes antes de la caída del Muro, valoraron que eso era lo importante, porque una vez caído el Muro hay millones de fotografías de ese evento por lo noticioso, pero por la casualidad de haber estado ahí seis meses antes, en abril de 1989  y la sensibilidad que muestran las fotografías, primaron en la valoración de ellos las imágenes previas a la caída

¿Que hacía Jorge Andrés Castillo, un caraqueño de veintitantos años, en Berlín seis meses antes de la caída del Muro?.

Yo me encontraba realizando el ciclo básico de la carrera de diseño de la comunicación  mención fotografía y cine en la Universidad de Essen al norte de Alemania. Había llegado a Essen 2 años antes para aprender el idioma. En el 89 el servicio de intercambio estudiantil de Alemania organizaba viajes hacia Berlín para estudiantes extranjeros con el propósito de mostrar lo que era la cultura alemana. En esa oportunidad yo me fui junto a otros 250 estudiantes extranjeros a estudiar la cultura, historia, filosofía, arte e  industria y conocer la ciudad durante una semana. Inmediatamente me enfoqué en preparar una historia sobre el muro de Berlín, yo era estudiante de fotografía y eso era lo que se discutía en la universidad todos los días.

¿Cuando tomas ese viaje a Berlín, ya te vas con la idea del proyecto fotográfico o nació allá?

Yo tenia la intención totalmente, de hecho pedí al departamento de fotografía de la universidad una Rolleiflex prestada, reuní dinero para comprar rollos, me preparé teóricamente sobre la geografía e  historia del Muro y fui con toda la intención de fotografiarlo y con la idea de pasar para el otro lado.

Una vez en ahí, ¿Cómo fue el encuentro con la ciudad, con las ideas preconcebidas y estudiadas, con la realidad que te conseguiste?

Es muy fuerte, porque en ese momento, como todos los jóvenes, simpatizaba con un mundo mas justo e igual, y lo que estaba mas allá del muro era para mi la utopía  de la felicidad, de la  distribución de la riqueza justamente y la disminución de los estratos sociales tan separados que vivimos en occidente. Los valores del socialismo siempre estuvieron en mi mente, y yo iba un poco a corroborar lo que se hablaba. Se hablaban atrocidades y mitos urbanos sobre el bloque soviético y yo iba a verlo, a comprobarlo.

Músico caminando en Berlin Occidental.Abril 1989Comida en la calle. Berlin Oriental. Abril 1989

Hoy día el material fílmico, literario y artístico sobre lo que significó el muro de Berlín y todo lo que se vivía en ambos lados de la ciudad se cuenta por cientos, si además le añadimos el museo de la topografía del terror inaugurado en Berlín sobre las ruinas de las centrales de la Gestapo y las ss. en 2010, poco nos queda por ver y escuchar de todos los acontecimientos que allí sucedieron. Pero eso dista mucho de haber estado ahí, caminado por sus calles, cruzar el muro a pie y vivir y ver con tus propios ojos todo el horror y extravagancia que hoy día son patrimonio de la historia universal.

Jorge Andrés, joven latinoamericano y universitario se adentró por las grietas del muro, sin siquiera pensar que poco tiempo después caería. Lo que nos cuenta de su experiencia de forma apasionada y melancólica llega a los límites de la ficción

"de los 250  compañeros yo era el único que quería ir al otro lado. Todos mis compañeros del curso me decían: ¿tú estás loco? ¡eso no se hace !,¡te van a meter un tiro! ¡no te van a dejar volver! , y me fueron apagando la idea."

Pero es un  músico colombiano que cantaba "compadre pancho" en el metro de Berlín quien le devuelve el valor para cruzar, explicándole un poco las señas para poder pasar con seguridad al otro lado.  El pasaporte venezolano y el carnet de la universidad le sirvieron para poder pasar tranquilo. Los ciudadanos venezolanos eran de los pocos que podían cruzar el muro junto a los pares de otros países latinoamericanos y los países socialistas.

"una vez entras es como entrar a un parque temático, como el show de Truman, todo cambia, todo es lento, como si todos estuvieran actuando. Todo es muy gris, derruido, no hay avisos, y empiezo a ver que la gente camina lento y cabizbajo, con bolsas de tela desvencijadas. Para mi fue un gran shock."

Con tan sólo un día  y 25 marcos alemanes en el bolsillo que debía gastar obligatoriamente,  pudo comprobar lo que sucedía del otro lado y que estaba vedado al mundo. Jorge Andrés vivió en su propia piel  el interrogatorio de un esbirro en las oficinas del correo postal,  la paranoia de la persecución, la prohibición de fotografiar ciertos edificios, así como la desconfiada conversación con jóvenes contemporáneos a él en una discoteca, donde no se atrevían a contar mucho pensando que los escuchaban o que el mismo Jorge era un espía. Sus imágenes recaban una arquitectura venida a menos, descolorida, calles vacías, sin luces, sin direcciones, sin avisos de publicidad.

"al llegar al final del día salgo de la discoteca y me encuentro que no hay luces, no hay direcciones, me pierdo, me desespero, hasta que vi un resplandor en el cielo y digo:  ¡para allá es! Pase del otro lado asustado que me quitaran los rollos en la frontera y cuando entro, es todo lo contrario, full gente, todo alumbrado, carros de todos los modelos, los jóvenes saliendo a rumbear, este Berlín era totalmente artificial, era exagerado para crear un contraste."

 

 

Vitrina con muñecas. Berlin Oriental. Abril 1989                     Cruz frente al muro. Berlin Occidental. Abril 1989

 

¿Seis meses después donde te tomó la noticia de la caída del Muro?

Estoy en la universidad en el laboratorio revelando y escucho en la radio lo de la caída del Muro, inmediatamente tomo los equipos y me voy a Berlín para seguir  con el ensayo fotográfico y  vivir lo que estaba pasando. Ayudo a tumbar el muro, con todos las herramientas que habían ahí, nadie se las llevaba, las turnaban o las prestaban, era como un carnaval loco las 24 horas. Repartían comida. Personas de todas partes del mundo. Nunca he vivido algo parecido.

Un carnaval con un trasfondo social y  político muy profundos...

El final de la guerra fría, el rendimiento del comunismo como propuesta mundial, un sentimiento encontrado porque efectivamente  creí en algo falso, yo tenía una imagen de eso que no era y lo vi al caer.

¿Y cómo llevaste eso a las imágenes?, porque hay dos cosas, el hecho histórico y la decepción personal.

Ya en la universidad , en los salones, los pasillos y la cafetería ya me habían tumbado el mito de la felicidad, porque me echaban los cuentos del deterioro, las desviaciones humanas, tal como se ve en la película  "La vida de los otros",  esa fue la atmósfera que yo viví. Persecuciones, privilegios, espionaje, etc.

Fue la desilusión de creer en algo que era mentira, que no era cierto y después una liberación de que el mundo cambió y pasamos a otro estado. También encontré frustración en la gente que si creyó en esa política por 40 años y de pronto se lo derrumban.

Algo interesante es que en la muestra de 27 fotografías, se escogieron cuatro de diciembre de 1989, la atmósfera que trasmiten esas fotografías  se parecen a las anteriores, a las de seis meses antes.  Se siente  que hay una caída del muro de forma soterrada.

Una vez te devuelves a Essen y a Venezuela posteriormente, ¿Cómo canalizaste estas imágenes?. Imagino la cantidad de negativos por ver y editar.¿Cómo le diste forma al proyecto?

Todavía tengo la tarea. Yo hice un libro de este material, una especie de maqueta. Las exposiciones y posteriores curadurías fueron imágenes sacadas de esta selección mía. Me arrepiento mucho de no haber fotografiado algunas cosas o no haber insistido más en otras.  Cuando llegué a Berlín no había ninguna efervescencia política, ni tragedia, ni evento noticioso o algo en particular que fotografiar. Era todo muy pasivo. El Muro estaba ahí. La gente no sospechaba que eso iba a caer en pocos meses. No tenía nada que comunicar, sino, yo sólo frente al Muro... Hoy en perspectiva siento que disparaba la cámara para protestar, para agredir, para tumbarlo. Pero las fotos las fui a ver después, porque fue un proceso aterrador, tenia una paranoia tremenda de que me iban disparar del muro y a quitar la cámara.

Y ahora después de 25 años, Marcel, en Caracas siento lo mismo, me doy cuenta que la historia se me repite , que soy testigo de algo que ya viví y las coincidencias son las mismas: los jóvenes se quieren ir igual que en Berlín oriental; ese sistema auyentaba a su talento, cosa que esta sucediendo acá. Las colas, el control mediático, la ineficiencia, en Berlín todo era controlado por el estado. Caigo que lo estoy viviendo otra vez, y ahí sale este esfuerzo muy grande de mostrar estas fotos y darnos cuenta que nos estamos repitiendo y que no es de los alemanes o venezolanos, sino del hombre de amurallarse, dejar gente afuera, bueno desde el medioevo pues. No hay una madurez de mezclar, de crear un sistema de sociedades donde no hacen falta los muros, las garitas, las cámaras de vigilancias, las rejas, y eso es un poco el meta mensaje, yo no lo hablo abiertamente, espero que los espectadores lleguen a esa conclusión. Yo fui testigo de eso, lo estoy viviendo otra vez, mis amigos se estan yendo y  yo me tendré que ir.

Un poco la idea de difundir este trabajo es una forma de protestar y catalizar ese sentimiento

Reflexionar sobre la manía del hombre de hacerse de la verdad y construir muros, poner juicios de valores que van en contra de la traición humana.

Para la fecha había mucho material fotográfico sobre todo lo que estaba pasando en Alemania, ¿tú tenías alguna referencia de ese trabajo? ¿Alguna influencia de un documentalista en particular? 

Yo estaba muy impregnado de lo documental influenciado por el de hecho de que la Universidad de Essen tiene una tradición documentalista muy fuerte, de ahí salieron los más duros, de National Geographic, la escuela de los Becher en Dusseldorf. Yo venía de fotografiar la calle en Caracas, un documentalismo tradicional. Yo tenia una influencia muy grande de la agencia Magnum, la nueva tendencia que se estaba gestando en Alemania, los Thomas Ruff, el matrimonio Becher. El núcleo de profesores míos fueron estudiantes de estos personajes. Yo estaba muy impregando por una mirada objetiva con tendencia personal pero respirando la ética del documentalismo de no intervenir, no cambiar, de ser fiel a la realidad, pero estando consciente de que todo eso es mentira, que todo influye en el momento de disparar:  el encuadre, diafragma, el grano, el revelado, todo eso es autoral, subjetivo.

Claro, de alguna forma ese objetividad se confrontó a tus ideas y sentimientos que querías mostrar...

Yo inmediatamente me di cuenta que nadie podía tener razón ,ni oriente ni occidente, ni yo ni ellos. Había una crisis abismal esquizofrénica. Y pensé, esto no esta bien, aquí hay un error grave, histórico, y no se cual es. Cuestiono ambos lados. Y obviamente entre esta crisis y esa melancolía por la frustración de conocer la realidad, yo no quería mostrar en las imágenes algo que no estaba, yo no podía traicionar lo que veía. Yo pude haber manipulado, pero la fotografía hace lo suyo, solo tengo que estar ahí, exponer, revelar correctamente, yo ya no podía  mostrar una idea que estaba en mi mente y ocultar una realidad, un crimen terrible.

La Rolleiflex no es un cámara pequeña de fácil manejo, ¿Cómo te enfrentaste a la gente, al Muro con una cámara donde no puedes disimular?

Siempre he tenido mucha conciencia de sacar la cámara y de lo que representa para la gente y eso lo aprendí de Gorka Dorronsoro, un profesor y fotógrafo venezolano, que siempre recalcó el tema de que hay que demostrar corporalmente que uno es inocuo. Cartier Bresson habla mucho de eso, que uno no quiere hacer daño, aprovecharse, uno no es peligroso, pero es un tema corporal, no explicarlo con palabras. Yo pido perdón antes de pedir permiso, yo voy sacando la cámara y disparando de una forma quizá agresiva pero para abrirme de una vez. Sino puedo me dices de una. Yo llevaba la cámara en un bolso pequeño  de estudiante. Yo era consciente del peligro al que me estaba exponiendo por una situación política de mucho roce, la guerra fría, pero yo tenia que hacerlo. Yo tenia que entrar a ver esa realidad. Mi filosofía siempre es: fotografía hasta que te lo prohíban.

Luego de regresar a Caracas y trabajar para diferentes medios venezolanos, Jorge recibe la importante e innovadora misión de dirigir la transición de la fotografía análoga a la digital en el proceso periodístico de uno de los diarios más influyentes de venezuela y américa latina:  el nacional. Trajo de aquella experiencia la rigurosidad investigativa, su visión del hecho documental y la influencia del autor, siempre con el respeto a la ética del documentalismo de la no intervención.

Actualmente es profesor de fotografía en la facultad de arquitectura de la UCV, profesor de cine de la Ucab y del Cief. Queda pendiente un nuevo viaje a Berlín para cerrar este proyecto y ese ciclo, del que espera, si consigue el apoyo financiero, culminar con un libro.

Sigue desarrollando proyectos fotográficos enfocados en la arquitectura y la realidad venezolana.

"yo trato de fotografiar fachadas que siento que van a cambiar, como en aquel momento en Alemania. Fotografío en el centro de Caracas, en la plaza Venezuela, esquinas, edificios, peatones, protestas. Yo estoy aquí en esta hora , levanto la cámara y disparo lo que veo, no quiero hacer elucubraciones, sólo se que son documentos que el tiempo le dará valor y variadas lecturas."

 

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