Polaroid de locura fotográfica #3 (La vida según Instagram)

“Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos”

J.L. Borges

Seguimos con nuestro ejercicio Polaroid de locura fotográfica (La vida según Instagram) cuyo planteamiento inicial es revisar si los autores utilizan el instagram como un espejo, como dice Borges, de su vida doméstica, ordinaria, o si por el contrario es una galería para exhibir un discurso consolidado, o crear un nuevo discurso con intenciones autorales y críticas.

Tal como hicimos en las ediciones #1 y #2 seleccionamos fotógrafos con lineamientos específicos. En esta oportunidad quisimos reunir en un solo post 4 miradas que hoy día se enfrentan con sus ideas sobre la fotografía producto de la XVII Edición de la Bienal de Fotografía de México.

Ellos son Sofía Ayarzagoitía, Ulises Castellanos, Diego Berruecos y Francisco Mata Rosas.

Acá una muestra de laboratorio sobre sus timeline de la aplicación móvil. Los invitamos a revisarlas más ampliamente entrando en sus cuentas

 

Sofía Ayarzagoitía  @sofiayarzagoitia

México, Fotógrafa de Monterrey, su reciente trabajo Every Nigth temo ser la diner ha recibido varios reconocimientos y publicaciones incluyendo el premio de adquisición de la XVII Bienal de Fotografía de México.

En su cuenta presenta momentos personales pero captura en especial sus procesos creativos a la hora de desarrolla proyecto o exposiciones.

 

Ulises Castellanos  @ulysses_mmx

México, Fotógrafo de México, Director de Círculo Rojo. Columnista en El Universal. 30 años como fotoperiodista. Autor ya de 5 libros. ? www.ulisescastellanos.com.mx

En su cuenta presenta momentos personales.

 

Diego berruecos  @dberruecos

México, Fotógrafo de México, su reciente trabajo 26 USED TO BE GASOLINE STATIONS IN MEXICO recibió el premio de adquisición de la XVII Bienal de Fotografía de México

En su cuenta presenta imágenes de viajes o lugares de su interés con una carga simbólica.

 

Francisco Mata Rosas  @Fcomata

México, Fotógrafo de México, uno de las más importantes exponentes de la fotografía contemporánea mexicana.

En su cuenta presenta imágenes que pertenecen a proyectos desarrollados o en desarrollo. así como procesos investigativos o experimentales para nuevos proyectos.


La imagen como refugio

-Estoy cansada Cassiel. Es agotador amar a quienes huyen de nosotros. Por qué nos evitan cada vez más?

-Porque tenemos un enemigo poderoso Raphaela. La gente cree más en el mundo que en nosotros. Y para creer aún más, han creado una imagen de todo. Esperan imágenes para mitigar sus temores, para satisfacer sus sueños, para proveer placeres, para satisfacer sus anhelos.

Tan lejos y tan cerca Win wenders

 

Y aquí estamos otra vez despidiendo un año, con suerte que lo podemos hacer. Los países donde nos desarrollamos están en crisis que parecen eternas, insalvables. Contaminación, crimen, corrupción, desastres económicos que afectan el poco tiempo que viviremos en esta tierra. Y sin embargo todavía nos proponemos realizar, crear, producir. Definitivamente es un acto de valentía.

"Se fue, se fue, el perfume de su mirada" cantaba Laura Pausini en un tema de telenovela en los noventas que escuchaba desde mi habitación mientras hacia tareas del colegio y mi mamá veía la TV. Pienso entonces en la lotería de la memoria, ese significado intangible, abstracto, etéreo pero tan poderoso, tan contundente para remover escombros y sensaciones.

A la par del melodrama, viví mi adolescencia con hermosas lecturas, una de ellas se quedó siempre como si fuera parte de mi propia vida, que con el tiempo resultó una premonición: "Casa Muertas" de Miguel Otero Silva

"Esa mañana enterraron a Sebastián. El padre Pernía, que tanto afecto le profesó, se había puesto la sotana menos zurcida, la de visitar al Obispo, y el manteo y el bonete de las grandes ocasiones. Un entierro no era acontecimiento inusitado en Ortiz. Por el contrario, ya el tanto arrastrarse de las alpargatas había extinguido definitivamente la hierba del camino que conducía al cementerio, y los perros seguían con rutinaria mansedumbre a quienes cargaban la urna o les precedían señalando la ruta mil veces transitada. Pero había muerto Sebastián, cuya presencia fue un brioso pregón de vida en aquella aldea de muertos, y todos comprendían que su caída significaba la rendición plenaria del pueblo entero. Si no logró escapar de la muerte Sebastián, joven como la madrugada, fuerte como el río en invierno, voluntarioso como el toro sin castrar, no quedaba a los otros habitantes de Ortiz sino la resignada espera del acabamiento."

Este párrafo con el que empieza y termina esta historia, me aflige, me hiere profundamente. Desde ese momento quizá quedó en mi la imagen de una Casa en ruinas de un pasado glorioso que simboliza la historia de un país, de una ciudad, de uno mismo.

Nuevamente, sobre el texto y el libro se levantan fantasmas henchidos de significados y sensaciones que viajan en el tiempo con uno, que se quedan.

"Su vida no era más su vida, pero eso estaba ok" escuchaba a Fito Páez en mi walkman caminando a la universidad desde el metro de Plaza Venezuela hasta la escuela de comunicación de la Central. Cruzando por debajo de un elevado, que ya no existe, pero donde mi walkman me acompañó hasta que un día me lo robaron. "Ey, pana, suelta el bolso!"Yo absorto y miedoso entregué la mochila donde estaba el walkman y lo único que alcancé a decir fue "Por favor, me puedes dejar el cassette que tiene adentro..a ti no te va a gustar esa música". Gentilmente me lo devolvieron. Esa música no llegaba a las discotiendas, sólo se podía adquirir en el "pasillo de ingeniería" de la universidad, donde unos tipos los grababan de quien sabe donde. La música que me gustaba no se conseguía en Recorland.

Y así pudiera seguir levantando imágenes de las que habla Cassiel el personaje de Wenders y crear expedientes. Pero me quedo sólo con esos recuerdos para poder traerlos al arte y a la fotografía. No radica el verdadero poder de la fotografía en generar esas imágenes ? Yo le respondería a Cassiel, que si, hemos creado imágenes para satisfacer anhelos y mitigar temores, sensaciones que son capaces de agitarnos. Imágenes inmateriales, etéreas que son nuestro refugio. Que algunos siguen pensando que el arte significa la cantidad de exposiciones o las veces que me publicaron o en las listas de mejores que entré en este año o que mi último libro tuvo mejor tapa. Si, todavía estamos rodeados de esa gente.

Se va el año y uno dandole vuelta a lo que no se ha perdido, o si.


La Bienal de la ruptura

Casi todos los que hoy somos mayores de edad y practicamos, investigamos o estudiamos la fotografía tenemos la fortuna de vivir un cambio de siglo. Espacio temporal donde el hombre tiene la costumbre de realizar profundos cambios tecnológicos, sociales, políticos etc. Todos los ámbitos son trastocados por este cambio temporal.

Y aunque ya han pasado unos 17 años desde que comenzó el apabullante siglo XXI, recién estamos sintiendo sus verdaderas intenciones. En la década de los noventas todo giró en torno al posible caos que traería consigo el nuevo siglo. El arte se vio arropado con propuestas proféticas sobre posibles finales del mundo y otros desastres provocados por un desarrollo hiperbólico de la tecnología, en especial la relacionada con la imagen y la información.

La fotografía ha sido testigo de esas profecías y las ha sufrido de forma muy intensa. Se ha declarado su muerte ya una docena de veces por estudiosos y fotógrafos. El último, quizá uno de los más emblemáticos autores de finales del siglo XX, Sebastiao Salgado, declaraba semanas atrás la más tajante de ellas ““La fotografía está en proceso de extinción y le quedan entre 20 y 30 años de vida”.  Tal como como pasó en el paso del siglo XIX al siglo XX donde la straight photography aparecía de la mano Stieglitz contrarrestando o "asesinando" al pictorialismo, corriente fotográfica que predominaba por aquellos años, de la que curiosamente también formaba parte Stieglitz, y que terminó por sentar las bases de casi toda la fotografía del siglo XX hasta nuestros días.

Acercándonos un poco más a nuestro contexto inmediato, estos días luego de inaugurada la XVII Bienal de Fotografía del Centro de la Imagen ha explotado en los medios y en las redes una discusión sobre la fotografía contemporánea en México, que quizá sirva de mesa de laboratorio para entender ese cambio de siglo, esa ruptura de paradigmas, ese enfrentamiento entre filosofías de la fotografía.

Aclaro que no me interesa en este artículo hacer gala de conocimientos académicos y mucho menos realizar un manifiesto sobre lo que es o debe ser la fotografía hoy día, pero si un espacio de reflexión sobre este momento de transformación, que algunos atribuyen a una muerte lenta, otros a un desliz histórico provocado por una serie de filósofos y curadores y unos últimos lo ven como la vuelta de página de la historia de la fotografía.

En el catálogo de la XVII  Bienal de Fotografía Hou Hanru, dice “ Partimos del punto de que la fotografía, así como los demás medios del arte –La pintura, la escultura o el video incluso- requieren una redefinición de sus fronteras. Y principalmente, queremos enfatizar que la intención, el resultado de todo esto, es que la expresión vaya más allá del medio, cualquiera que éste sea.”

Por su parte Juan Antonio Navarrete le da el viso histórico al decir: “A mi me parece que hay una incomodidad histórica en la relación de la fotografía, tanto en el campo del arte como con las nociones de la representación de la realidad”

Amanda de la Garza e Irving Domínguez jurados y curadores de la Bienal comentan en el texto de sala que “hace tiempo que la fotografía en México ya no se piensa en términos estrictamente bidimensionales, hay una búsqueda por experimentar con otros lenguajes y dispositivos. Asistimos a un momento en el que la fotografía se ha desbordado, resulta entonces necesario generar herramientas para repensar sus múltiples desplazamientos. “

Los involucrados en la Bienal definitivamente apuntan al cuestionamiento del medio principalmente, y lo saben, son conscientes en sus textos y palabras que la ruptura se ha hecho presente en esta edición del certamen. Aunque si profundizamos un poco en la historia de esta Bienal, esa ruptura seguramente venía siendo anunciada desde pasadas ediciones. En lo personal, recuerdo la obra de Fernando Montiel Klint en el 2014 como preludio de lo que hoy vemos en la edición 2016.

Todavía no se había pasado el sabor a triunfo de la exposición inaugural cuando una parte importante de la comunidad fotográfica comienza a expresar su voz contraria a todas estas opiniones y certezas de los involucrados en la Bienal

En las redes se podía leer a muchos fotógrafos anónimos, por así decirlo, que opinaban sobre la obra ganadora del bienal  Every night temo ser la diner de Sofía Ayarzagoitia:

“Habrá que ver el contexto del concurso. Quizá, con los parámetros que pidieron los jueces como: toma la foto más pinche que puedas sean válidos.”

“coño, se trata de la Bienal de Fotografía, no son las fotos del amante en turno, ahora sí, prefiero llorar”

“¡Qué mal gusto! ¿Cómo se le puede llamar a esto? ¿Fotografía (muy) Pop? ? Vergonzoso.”

“Se ve la fotógrafa en la tele... Es tan mala esta foto que incluso la borraría del archivo de fotos personales, si fuera el caso”

“Yo tengo una foto igual, de cuando estaba en un festival de música en Canadá bajo la influencia de alucinógenos. También es arte?”

Luego se alzó una voz mediática, la de Ulises Castellanos, profesor de la Universidad Panamericana con larga experiencia en la fotografía, columnista del diario El Universal. Quién hace una crítica extendida no sólo a los participantes de la Bienal, autores, jurados y curadores, sino a la institución misma y su actual directora Itala Schmelz, como responsable de la “desastrosa” organización de este certamen.

“Acabo de visitar la peor exhibición de imágenes que jamás haya visto”…  Y refiriéndose a la obra ganadora, Castellanos apunta “..es el puro sinsentido, mal tomadas, mal editadas y que no transmiten nada”

Sobre otros autores dice “Busco el segundo lugar y me encuentro con las peores fotografías impresas que he visto en décadas”

A todo esto, Ulises en su comentarios no está sólo, algunos fotógrafos comentaron en la web del periódico y en su Facebook:

“Wow que bueno que no estamos solos! Gracias Ulises que pudiste expresar en un medio masivo está frustración que entre grupos de fotógrafos hemos comentado en otros foros! Está "bienal" ha sido un fraude y una vergüenza a la fotografía en México.”

“Pues para mí la Bienal es una fraude y una porquería y más la gente que lo organiza, gana la gente más inexperta y fotos más absurdas!”

Para todos esos comentarios ha habido respuestas, unas más interesantes que otras, se han incorporado a la discusión personajes importantes que espero concluya en sustanciosos encuentros y conversaciones en torno a la Bienal en el Centro de la imagen u otro espacio. Pero, repito, traigo a esta mesa de laboratorio de la fotografía en México, estás frases e ideas expresadas un poco para diseccionarlas, porque requieren un estudio más allá de los dimes y diretes para entender o sacar una pista del momento de la fotografía.

Y de una primera inspección se me ocurren tres reflexiones: la primera es que este desencuentro dentro de los fotógrafos no es exclusivo de México, es una discusión que se está dando en otros países y culturas. Segundo, que evidentemente estamos presenciando una ruptura de lo que conocemos como fotografía, influenciada indiscutiblemente con el cambio de siglo y de paradigmas que superan lo fotográfico como la conectividad, la información, la accesibilidad, el intercambio y un largo etcétera. Todo, producto de cambios tecnológicos y sociales, por lo tanto la fotografía no puede escapar a ello y es atropellada ineludiblemente por ese cambio, que también es el del lenguaje de la imágenes.

Y el tercero, que me parece la evidencia más clara, es que la discusión se está desarrollando en el terreno de la formalidad medial. Tanto la curaduría, en sus textos ya presuponían un enfrentamiento por la ruptura de las formalidades de la fotografía, y los reclamos de la comunidad de fotógrafos han estado en el mismo orden de ideas. Estamos hablando de soportes, de calidades y de valores meramente técnicos y propios o no de la fotografía…luz, composición, estética  etc.

Poco se ha dicho sobre los temas tratados en la Bienal. La insistencia necesaria de los Desaparecidos o la Memoria, la Frontera, la transculturización, la violencia o la problematización del medio. Una amplia gama de temas que nos podrían llevar, no semanas, sino meses discutiendo, estudiando y sensibilizando en nuestras redes y espacios de discusión.

Quizá las ideas, el tema y como éste cobra significados con las distintas representaciones de la imagen, sea el territorio donde debamos discutir la fotografía contemporánea, pues el territorio de lo formal está allá, en el siglo XX, cuando se requería talento para hacer una foto con buena composición, luz y muy bien impresa.

Es en ese territorio sobre los temas tratados que preocupan y ocupan a los autores donde la fotografía puede conseguir refugio y redimensionarse, pues sus eternos encuentros y desencuentros con las artes y la tecnología, cuando argumenta la dictadura de sus formalidades las ha perdido todas y ha logrado solo ganar prestigio en un gueto de maravillosos instrumentistas.

En definitiva, este enfrentamiento de ideas es la prueba más fehaciente que estamos presenciando una de las grietas más profundas de la ruptura, que estamos en pleno sismo, cuyos resultados o conclusiones están por verse.

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Para ver el catálogo de la Bienal entra AQUI

Para leer el artículo de Ulises Castellanos en el Diario El Universal AQUI


Sobre el XIV encuentro de fotografía en Monterrey

Los pasados días 10,11 y 12 de noviembre se realizó en la Fototeca de Monterrey el XIV Encuentro de fotografía, organizado por Conarte, La Fototeca y el gremio de fotógrafos del estado de Nuevo León. Este año el encuentro giró en torno a los “Procesos”, donde se pretendía “hacer repaso a los procesos fotográficos a cargo de profesionales de la imagen”. En función de esta premisa me he permitido realizar una especie de crónica, necesaria para el registro, comentada e interpretada resaltando algunos aspectos de estas tres jornadas donde escuchamos a fotógrafos, artistas plásticos e investigadores de la fotografía.

I

José Antonio Rodriguez durante su conferencia. Foto: Brenda Cordero-Castillo
José Antonio Rodriguez durante su conferencia. Foto: Brenda Cordero-Castillo

El encuentro abrió con la conferencia magistral del Doctor en Historia del Arte José Antonio Rodríguez, quien nos presentó un panorama crítico sobre como se han llevado a cabo desde mediados del siglo XX exposiciones importantes que recogen la producción fotográfica contemporánea mexicana pero que no han llegado, en su mayoría, a México y se han limitado a ser expuestas en Estados Unidos, China o Europa y cuyo registro histórico se celebra apenas en pocos catálogos que llegaron al país. En ese recorrido el Profesor de la Unam, también nos invitó en varias ocasiones a revisar en el diccionario los conceptos que manejamos a diario sobre fotografía, el que más impactó en el púbico fue su aseveración que el proceso de la fotografía digital también es análogo, por lo que “es incorrecto hacer una distinción entre análogo y digital” en el campo de la fotografía. Estas ideas quedaron en el aire del Encuentro y seguramente darán para estudiar y pensar en profundo en otros análisis.

Seguidamente Ana Carolina Camarena presentó una mesa de diálogo rica y diversa en sus procesos de desarrollo de proyectos con los artistas Eduardo Muñoz, Nirvana Paz y Paola Dávila.

"The Agreement (with Vertical Drawer)". (Moscow, April 28th, 1962/ Austin, 2006). From the series "Restless", 2006-Presen
"The Agreement (with Vertical Drawer)". (Moscow, April 28th, 1962/ Austin, 2006). From the series "Restless", 2006-Present

Eduardo, cubano residenciado en Estados Unidos, presentó una serie de trabajos con una carga emocional intensa. Reveló dos premisas importantes en su trabajo: la referencialidad o el estudio profundo de autores que influencian directamente su obra, y la fotografía como rescate de la memoria. En su proyecto Restless, Eduardo construye imágenes superpuestas y proyectadas. Recrea una puesta en escena con proyecciones de fotografías propias, objetos y archivos familiares donde aparece su abuelo, quien  fuera desaparecido de todos los archivos y registros de Cuba por ser considerado traidor por la Revolución Cubana, creando una suerte de collage visual lleno de simbolismos en lo emocional, lo político y lo fotográfico.

Hermanas, imágenes en cianotipia de Nirvana paz
Hermanas, imágenes en cianotipia de Nirvana paz

Nirvana Paz trabaja la técnica de la cianotipia como herramienta y lenguaje al mismo tiempo,  nos hizo un recorrido desde sus primeras obras hasta sus últimos trabajos, donde pudimos apreciar como la artista crea en su desarrollo de obra una narrativa que inevitablemente empieza en la experimentación y se va consolidando con el trabajo constante y la investigación en un lenguaje propio, identitario y sólido. Nirvana asume el “silencio” como discurso, como herramienta espiritual y tácita que guía sus obras.

Schrebergarten de Paola Dávila
Schrebergarten de Paola Dávila

Paola Dávila, por otro lado, en su proceso nos revela como la persistencia y el estudio son necesarios para llevar a buen puerto un proyecto fotográfico, ejemplificado esto en su proyecto Schrebergarten que confronta el fascismo, la violencia y la rigidez de los sistemas educativos del Dr. Schreber con los paisajes de belleza hiper controlada de los jardines que llevan su nombre en Alemania. En el proceso de desarrollo de este cuerpo de trabajo la documentación fotográfica fue insuficiente y necesitó complementar su idea con un estudio profundo del tema y la utilización de gráfica y fotografía performática construida.

II

LAURA COHEN. El año pasado en Marimbad, 1997.
LAURA COHEN. El año pasado en Marimbad, 1997.

La fotografía de Laura Cohen nos remitió a la escultura clásica y renacentista, no sólo por la perfección de sus formas sino por el conocimiento máximo de una técnica que supera lo fotográfico y se adentra en la creación de monumentos y objetos que la fotografía reinterpreta. Laura nos hizo un recorrido detallado de su trayectoria y nos delató, aunque un poco renegada, sus procesos, conocimientos, técnicas y tiempos de reflexión y realización, para producir en este caso obras con un carácter único e irrepetible, como el de una piedra que ya ha sido tallada.

La mesa de diálogo de esta segunda jornada abrió con una reflexión del Artista Claudio Perna (Milán, Italia, 1938 – Holguín, Cuba, 1997) “La Atención debe centrarse más en las relaciones que en el lenguaje puro” . Bajo este pensamiento el Moderador Marcel del Castillo, abrió la conversación donde los autores Daniel Alcalá, Cecilia Hurtado y Alejandro Malo, presentaron sus trabajos que representan distintos momentos de la fotografía. En el caso de Daniel, la fotografía como proceso dentro de las artes plásticas, en Cecilia la fotografía desde la fotografía y en Alejandro Malo, la fotografía y su difusión.

Daniel Alcalá
Daniel Alcalá

Daniel nos presentó un extenso trabajo donde reinterpreta el paisaje construido y lo descontextualiza para realizar lecturas con un acento en la transformación de los espacios por el hombre. En sus proyectos la fotografía funciona como proceso al mutar a otras expresiones plásticas como el dibujo, la pintura o el grabado en la obra final.

Cecilia Hurtado
Cecilia Hurtado

Cecilia Hurtado aborda el tema de la violencia y la memoria con la fotografía pero trastocando los significados sensitivos y temporales del medio. Al mostrarnos sus reciente exposición “Las sombras del fantasma” la artista nos habla de un trabajo extenso, de años, donde no sólo recaba archivos fotográficos institucionales sino colecciones privadas para reinterpretarlas y volverlas su propio discurso, valiéndose también de intervenciones gráficas, videos e instalaciones. Cecilia nos transmitió una pasión e intensidad sobre sus proceso de trabajo y los temas que investiga, facultad, creo, imperativa en la creación artística.

Marcus Desieno
Marcus Desieno

El día cerró con la presentación de Alejandro Malo, quién desde su posición como director del portal web de fotografía Zonezero nos relató las características y posibilidades que presenta este medio para la difusión de trabajos fotográficos, tales como la amplitud de públicos y geografías para la difusión de proyectos y versatilidad en la incorporación de videos y sonidos.  Planteó una reflexión sobre los tiempos de “convergencia” que vive la fotografía y acompañó sus ideas con la presentación de los trabajos Paisajes Vigilados de Marcus DeSieno (USA) y País de las maravillas de Yang Yongliang (China).

III

Obra de Miguel Fernández de Castro
Obra de Miguel Fernández de Castro

En la última jornada, se presentó la Mesa moderada por Catalina Restrepo y la presencia de Miguel Fernández y Bruno Bresani. Ellos significaron sus formas de afrontar el discurso de maneras muy sólidas y donde la investigación juega un papel primordial. Por un lado Miguel nos presenta una ruptura en la forma de encarar un proyecto, sacando de ciertos límites impuestos por la fotografía o por los mismos autores, al eliminar el concepto de serie o proyecto, y establecer más bien el de “Flujo de trabajo” que va construyéndose y mutando mediante el avance y profundización de su investigación. Cada fase de su estudio arroja palabras, como erosión, brecha que el autor toma y se apropia de sus significados para darle cuerpo crítico a sus imágenes que hablan de una frontera (México-USA), la del estado de Sonora, donde vive y trabaja,  como un territorio que vive una paz tensa, desértica gracias a una “simbiosis corrupta” y estructurada entre crimen y estado.

Loreto de Bruno Bresani
Loreto de Bruno Bresani

Bruno Bresani presentó tres proyectos “Loreto”, “Los hijos que nunca tuve” y “25 mil”, dejando en la sala un sentimiento opaco donde la muerte, el blanco y negro y la desaparición se desvelan en tres capas de la fotografía: lo simbólico, lo formal y lo real.  En “Loreto” Bresani toma la muerte como símbolo para hablar de la decadencia y desaparición de un barrio en la Ciudad de México sentenciado a muerte por la quiebra de la industria que daba trabajo a sus residentes y la compra desmesurada de estos espacios en quiebra del capital privado para levantar nuevos centros comerciales. Un pájaro negro muerto será el hilo conductor de los retratos de habitantes del Barrio Tizapán, en un trabajo que asume con fotografía e instalaciones donde cada elemento utilizado aporta valores narrativos.  En “Los hijos que nunca tuve” recurre al acto formal de intervenir abruptamente los archivos fotográficos familiares, perdiéndoles el respeto como objeto, para cuestionar la paternidad no realizada. Y en “25 mil” toma una cifra que forma parte de la realidad de un país (México) para poetizar sobre la desaparición, la muerte, el olvido y la memoria en una serie de acciones performáticas, como el dispararle a la constitución o construyendo un castillo de luces de bengala con la palabra Desaparecidos.

‘Miserere: vestigios de una historia’. Espacio el Dorado hasta el 16 de diciembre. Foto: Julia Roldán (Tomada de la web de RNC)
‘Miserere: vestigios de una historia’. Espacio el Dorado hasta el 16 de diciembre. Foto: Julia Roldán (Tomada de la web de RNC)

El XIV Encuentro de fotografía concluyó con Irving Domínguez, curador y crítico de arte. Con él se cerró este paréntesis de investigadores de la fotografía que abrió también desde la mirada del arte José Antonio Rodríguez.  Irving profundizó sobre los procesos de dos exposiciones que él curó en 2015 y 2016, “Las apariencias engañan” colectiva de artistas mexicanos en el Museo del Chopo y “Miserere” de Andrés Felipe Orjuela en Bogotá.  En ambas muestras Irving subraya la experiencia de vida de los autores y el proceso de documentación e investigación como elementos fundamentales en sus procesos de trabajo. La multidisciplinariedad como instrumento y el abrazo sincero de las obras con los espacios expositivos producto de un diálogo artista-curador-museógrafo  como puente para generar espacios de reflexión y comunicación con los espectadores.

Estas experiencias y formas de abordar los procesos creativos y técnicos que los autores y especialistas nos regalaron durante tres jornadas, acumularon al final de los días interesantes aspectos de la fotografía y post-fotografía que como autores, estudiantes o investigadores nos marcan puntos de partida para estudiar, experimentar o simplemente asumirlos como un conocimiento muy cercano de los procesos artísticos ajenos. El público se mostró receptivo y concurrente, algo importante para este tipo de eventos

Antes de concluir me gustaría añadir que sentí la ausencia de la fotografía local en el panel de artistas invitados, salvo la exhibición de Iván Manríquez, exposición que celebro,  no sólo por el acento local sino por situarse en un espacio alternativo a los círculos de la cultura del estado. También, hubiera sido una oportunidad de oro incorporar a las charlas la importante exhibición del PFC 2015, una muestra relevante de lo que se produce en Nuevo León, que estaba a pocos metros del auditorio. Sin embargo, nos vamos con un muy buen sabor de lo que se vivieron estos tres días y agradecidos con los organizadores que siguen manteniendo este espacio para la reflexión y el diálogo entorno a lo fotográfico


"Monolitos" o la ciudad que se transforma

Pocas veces llega uno de visitar una exposición de fotografía, con una sensación bipolar de satisfacción y preocupación. Así me pasó al visitar "Monolitos", propuesta visual del colectivo Estética Unisex formado por Lorena Estrada y Futuro Moncada, que se exhibe en la Alianza Francesa de Monterrey.

Cuando hablamos de Monolitos en el paisaje urbano contemporáneo es inevitable no remitirnos al matrimonio Becher, quienes estarán como referentes, aún por muchos años de la fotografía construida de la arquitectura. Esa que hace preguntas sin respuestas sencillas.  El Colectivo Estética Unisex se hace de estas prácticas y nos trae un proyecto cargado de dudas, que ubica al espectador en un espacio analítico sobre su entorno urbano inmediato.

En la llanura de la sala de exposiciones se alzan unos monolitos de madera recubiertos con fotografías que semejan mucho la vista aérea de la ciudad de Monterrey; ese desierto plano interrumpido por cerros como el de Las Mitras,  la Silla, o la Sierra Madre Oriental. Esta vez, las fotografías sobre estos monolitos, que muestran edificios, futuros rascacielos, en dípticos con imágenes de la montaña, crean una discusión más que un diálogo. Y una discusión con argumentos sólidos y coherentes.

Los autores han develado un conocimiento sobre el tema, cifras de miles de metros cuadrados de oficinas que llenarán una ciudad como Monterrey, cuyas vías de transporte se encuentran en su máxima capacidad y los servicios públicos al límite. Cuál será la ciudad que veremos en 2020, se preguntan los artistas, mientras un espectador frente a las fotografías se pregunta, qué papel juega él en esta nueva ciudad que se está construyendo.

Desde 2010 Lorena y Futuro han registrado en imágenes este crecimiento vertiginoso al que se ha sometido la zona metropolitana de Monterrey. Su ciudad, su entorno inmediato. Lorena, que ha vivido esta ciudad desde su niñez y para Futuro quien trae una mirada ajena a la urbe han abordado este  registro con una propuesta que enlaza estás construcciones con la piedra y la montaña, símbolos inequívocos de la capital regiomontana.

En su texto de sala definen su obra  como " dos tipos de estructuras: una generada por procesos naturales y otra que es el resultado de la densificación urbana. De esta manera, una reemplaza gradualmente a la otra, mediante una lógica que inaugura paisajes artificiales y, con estos, nuevas relaciones mentales y físicas entre los seres que los habitan."

Entonces, llego a casa con la satisfacción de ver un trabajo profundo, investigado, que cuestiona, que se enlaza personalmente con los autores, así como todos nos relacionamos emocionalmente con nuestras ciudades, y que crea una discusión con elementos narrativos que superan lo fotográfico, para acercarnos como espectadores a estas preguntas que nos han lanzado en la cara.

Y preocupación, porque vivo en esta ciudad, porque ese crecimiento genera dudas sobre el acercamiento a ella, sobre las posibles rupturas y transformaciones a las que está siendo sometida. Un pensamiento Darwiniano recién leído en un texto sobre fotografía titilaba en mi pensamiento "No es la especie más fuerte la que sobrevive, sino la que mejor responde al cambio".

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Sobre MÉRIDAFOTO y el giro a lo contemporáneo

(Discurso de inauguración del Festival MERIDAFOTO 2016)

Llegar a la cuarta edición del festival ha sido una aventura llena de sacrificios personales y construcción de redes de todos quienes en él ponemos nuestro conocimiento, experiencia y trabajo. Como todo emprendimiento, desde su primera edición pensamos que cada año sería más fácil su realización, pero el tiempo nos ha demostrado que es inversamente proporcional a nuestras expectativas.

Hemos querido sortear toda clase de obstáculos, para enfocarnos en nuestro tema: LA FOTOGRAFÍA. Sin embargo, nuestro contexto ha hecho que lo más relevante de este Festival sea su realización en tiempos de una profunda crisis política, cultural, económica y moral. Para muchos de nosotros MERIDAFOTO se ha convertido en una suerte de refugio.

Pero ese entorno áspero ha sido también un llano amplio de oportunidades. Y una de ellas es el despertar de la fotografía venezolana.

Con esta cuarta edición MERIDAFOTO es el encuentro de fotografía más consecuente de la historia de la fotografía venezolana. Desde el primer MERIDAFOTO en 2013, sus exposiciones y encuentros formales e informales han traído una suerte de reacción en cadena que se ha multiplicado estos años, de tal manera que podemos decir que tenemos actividades de fotografía semanalmente en el país, se han abierto a nuevas experiencias las escuelas y se han creado organizaciones con objetivos diversos pero con la firme intención de despertar a la fotografía venezolana al siglo 21. La escena cultural está copada de fotografía y nosotros nos sentimos responsables y comprometidos con ello.

Y eso, más allá de llenarnos de satisfacción, se nos presenta como un reto importante: Re pensar, cuestionar nuestra dinámica para crear innovadoras actividades y experiencias que diversifique las miradas y amplíe el espectro de la fotografía en nuestro país.

De todos los objetivos que nos hemos planteado, uno de los que mayor valor tiene para nosotros, es el resaltar el valioso trabajo de autores de larga trayectoria, pero sacándolos de los pedestales de la historia para que se incorporen e interesen en los nuevos proyectos de autores emergentes y así suavizar posturas fácticas e inamovibles frente a la fotografía en estos tiempos. Y a la vez, impulsar a las nuevas generaciones a incorporarse a las corrientes actuales de la fotografía, estudiando a los autores nacionales cuyo trabajo es fundamental para entendernos como creadores visuales, pero con la responsabilidad de crear nuevas miradas.

Nos hemos esforzado para que la generación actual y por venir, entiendan la importancia del estudio y la investigación en el campo de la fotografía. Que hay que participar, que hay que alimentar la mirada, que hay mucho por decir, pero también hay mucho por escuchar.

Durante estas cuatro ediciones hemos incentivado el encuentro entre visiones pasadas y presentes para construir una fotografía contemporánea sólida, con argumentos, que estudia de dónde viene y cuestiona el presente.

Para lograr eso emprendimos un festival que nació y sigue creciendo como un ente independiente y autónomo, que practica los valores de la colaboración, la solidaridad, la tolerancia y se afianza en la investigación, el estudio y la relación de la fotografía con su entorno. Nació desde la fotografía, y ha sido construido con la participación de artistas, historiadores del arte, arquitectos, filósofos y estudiantes. MERIDAFOTO es un encuentro forjado desde lo humano, y no se ha detenido a esperar el llamado del estado, de la empresa privada o de una Embajada de un país lejano para que puediéramos generar un espacio de reflexión, exhibición y estudio de nuestra fotografía. Sin embargo seguimos apostando por que todas estas instituciones se incorporen en la producción cultural relacionada con las artes visuales.

Y este fugaz recuento viene a propósito de poder hablarles del MERIDAFOTO de hoy y el que proyectamos hacia el futuro. Que esta nueva dinámica fotográfica del país nos ha movido a pensar nuevos instrumentos para encarar a la fotografía contemporánea.

Queremos practicar en la realización del evento, lo que consideramos los valores más destacados de la práctica contemporánea del arte.

  • Pasar de lo descriptivo a lo narrativo.

La fotografía contemporánea ha conseguido una vía de transmisión mediante la desfragmentación y discontinuidad del discurso, traspasando la frontera de lo fotográfico. Esto ha enriquecido considerablemente sus recursos para la transmisión de ideas y discusión de temas que los autores consideran importante.

En este sentido, queremos construir una narrativa sobre nuestro entender que es la fotografía hoy día. Alejarnos de la simple exhibición o la charla, para profundizar en actividades multidisciplinares a lo largo del año que nos conduzcan a una serie de reflexiones y resultados visuales que puedan ser mostrados en las ediciones del Festival.

  • La movilidad del pensamiento y la acción

Los nuevos tiempos nos refieren a un cambio constante. La tecnología, la velocidad de las ideas producto de su reproductibilidad y facilidad de transmisión esta socavando la industria cultural que está incrustada en la dura piedra del conocimiento fáctico.

Queremos generar una ruptura del pensamiento enciclopedista que generó la fotografía, como respuesta a un momento histórico en el maravilloso siglo XX, cuando creó líneas absolutistas ligadas a las formalidades del medio. Hoy día esas “ líneas” han sido permeadas por los conceptos que traen consigo los cambios tecnológicos y por las nuevas leyes de convivencia visual, tales como: La multidisciplinaridad, la viralidad, el intercambio, el compartir, el hablar con imágenes, entre otras.

Las ideas y sus respectivas acciones tienen movimiento, por lo tanto proponemos un estudio y análisis de la fotografía como un ente vivo, que muta y se transforma. Queremos entender el hoy y analizar hacia donde se mueven los factores que construyen el mundo de la imagen.

  • La diversidad y la colaboración

Si algo criticamos fuertemente de la producción cultural del Estado o de la empresa privada es la creación de círculos de poder que corrompen y limitan la creación visual.

Y en MERIDAFOTO no nos interesa crear ese tipo de círculos de los que está viciado el mundo del arte. Es por ello que seguiremos estableciendo conexiones y colaboraciones con autores, organizaciones e instituciones, respetando la independencia y diferencia de criterio que podamos tener, pero buscando los hilos conectores en los que podamos complementarnos. Nos interesa acercarnos a la diversidad de pensamiento, compartir ideas y colaborar en la acción.

-El cuestionamiento y la crítica

Sin cuestionamiento, no hay reflexión, no hay discurso. La base sobre la que se ha erigido la fotografía y el arte contemporáneo en general ha sido la problematización de ideas, temas, situaciones, identidades, y un largo etc.

La fotografía marca un nuevo comienzo en la vida de los autores cuando deciden desprenderse de las formalidades mediales, del instante decisivo, de las categorizaciones, y comienzan a abordar temas o ideas profundas que, mediante investigaciones, logran transformar en imágenes que expresan desconcierto, preocupación, duda, criticas etc,   con las que buscan incorporar al espectador a un tema que consideran relevante.

Por otro lado la critica multidireccional : del autor frente aun tema, del autor al medio y/o el espacio de exhibición; del espectador especializado al tema, a la resolución del artista, al medio y al espacio de exhibición; y la crítica del público a todo lo anterior.

Esta crítica es relevante y necesaria para la discusión y análisis de la fotografía. La falta de ella nos lleva por caminos muy comunes a los de la mediocridad. Por ejemplo: que las Galerías y Museos se empeñen en mostrarnos como arte contemporáneo discursos añejados embalsamados con retóricas formalistas del siglo pasado, en vez de presentar curadurías estudiadas de autores importantes de larga trayectoria de nuestra fotografía pero ubicándolos en su tiempo y espacio para entender la importancia que tuvieron en su momento y la influencia que puedan generar en autores recientes. Y complementar ese trabajo con la exhibición de autores emergentes con un discurso sólido y coherente.

Otro caso es el decadente nacionalismo, ése que nos vende el patético y acomplejado lema “ Hay que apoyar el talento nacional”…que es endilgado a cualquier iniciativa en el arte que debemos apoyar ciegamente. A cuenta de qué? Apoyar una producción mediocre, sin el ejercicio de la crítica, nos hace cómplices de cierta basura cultural.

Sin la crítica y la auto crítica, somos un barco a la deriva, al que cualquier puerto le parecerá espectacular.

En MERIDAFOTO sabemos que no somos perfectos, que no tenemos la sartén tomada por el mango, por el contrario nos sabemos inexpertos ante un futuro de la fotografía desconocido. Nos cuestionamos cada una de nuestras acciones, practicamos la autoevaluación, recibimos y deseamos la crítica de contenido, la argumental.

En fin, con todos estos valores en práctica es necesario un giro en nuestra forma de ver y realizar un festival. Creemos que ese espacio que nació en 2013 ha sido cubierto en varias instancias en el país, así sea de forma fragmentada.

Es así que crearemos dos formatos de festivales, uno dedicado a la exhibición y otro como Laboratorio de estudio y crítica de la fotografía, cuyas características y alcances publicaremos en su momento.

Se vienen los cambios. Se viene MERIDAFOTO.


El CIFHA vela por el acervo histórico de la fotografía Argentina

En una antigua casa del histórico Barrio de La Boca en Buenos Aires, funciona el Centro de Investigación Fotográfico Histórico Argentino,  que se dedica a la conservación, estudio y divulgación de la fotografía argentina trabajando desde lo histórico y lo contemporáneo.

Dirigido por Alfredo Srur , el centro cuenta con un  acervo de casi 30.000 piezas, integradas por daguerrotipos, ambrotipos, ferrotipos, albúminas, negativos y positivos en vidrio, manuscritos y demás documentos inéditos de los más destacados fotógrafos de la historia argentina.  Algunos de los autores presentes en su colección son:  Charles DeForest Fredricks, Esteban Gonnet, Benito Panunzi, Antonio Pozzo, Christiano Junior, Samuel Rimathé, Samuel y Arturo Boote, Alejandro S. Witcomb, Harry Grant Olds, Francisco Ayerza, Enrique Moody, Alejandro C. y Estanislao del Conte, Eduardo Ferrari, Gastón Bourquin, Sir Cristopher Gibson, Juan S. y Adolfo Müller, Antonio Arata, Bernardo Croce, Doctor Berraz, Julio Van Sante, Estudio Segal, entre otros.

CIFHA
CIFHA

La principal tarea del Centro es la manipulación y conservación de colecciones fotográficas, para ello cuentan con asesores nacionales e internacionales así como instalaciones climatizadas y diseñadas para la correcta conservación de los materiales, así como para su restauración.

Además de esa encomiable tarea, el CIFHA cuenta con laboratorias analógicos y salas donde  se pueden realizar ambrotipos, cianotipos, goma bicromatada y gelatino bromuro de plata, para el público en general, a la par que desarrolla talleres y actividades expositivas periódicamente para "contribuir a que nuevas generaciones de fotógrafos / conservadores / investigadores / artistas, tengan una mayor consciencia del patrimonio fotográfico y del avance tecnológico en la captura fotográfica desde la creación de la cámara oscura hasta hoy, como así también contribuir en el entendimiento de nuestra cultura a través de nuevas imágenes."

No dejes de visitar su web y enterarte de sus próximas actividades.

 


Colectivo SCO2 (Bra), Colectivos de fotografía en Latinoamérica (VIII)

Camilla y Andrew Otto Hauck son Maestros y Licenciados en Artes por la Universidad Federal de Minas Gerais y miembros del Colectivo SC02.  Desde 2012, han desarrollado una búsqueda visual guiados por un influencia arqueológica y antropológica, basada principalmente en los mapas fotográficos de diversas regiones, colecciones de objetos, notas y libros de artista.

La propuesta de trabajar juntos surgió durante la residencia artística ¿Quien Puede Vivir en esta casa? realizada por los autores en Zona Imaginaria, Buenos Aires. Donde desarrollaron el proyecto: Aire de proceso, en el que utilizaron la fotografía para registrar la vida cotidiana de los barrios: San Isidro y San Fernando. En 2013 participaron de la residencia Re: Uso, en el Centro de Arte y Tecnología JA.CA, con el proyecto Inventariar, durante el cuál produjeron un inventario arqueológico del barrio Jardim Canadá de Belo Horizonte, y también de la Feria de São Joaquim, en Salvador.  Su trabajo consistió en una recolección y catalogación de objetos descartados. En 2015 participaron con elTaller, "Arqueofotografias territorios contemporáneos" durante el 11vo Festival de Paraty en Foco . En esta misma línea,  desarrollaron el Proyecto "Ojo pero veo", con el que mapearon fotográficamente la región de Jardim Canadá. Mapeo visual Actualmente están produciendo ONU de Foz do Iguaçu, ciudad fronteriza entre Brasil, Paraguay y Argentina, proyecto viabilizado por el XIII Prêmio Marc Ferrez de Fotografía.

El Colectivo SC02. se ha enfocado en la investigación para la confluencia de la fotografía y el arte con la vida cotidiana, la ciencia, la arqueología, la geografía, la antropología y la tecnología . Buscando puntos de confluencia entre las fronteras de sus estudios visuales , ya sea visible o invisible, territorial o cultural, real o imaginaria.

En 2015, el Colectivo lanzó los libros: "Dig lo invisible" proyecto apoyado por la Funarte y su convocatoria al estímulo en Artes Visuales 2014 y que se presentará durante el Festival de Fotografía de Tiradentes de 2016; y "entre dos mundos" proyecto apoyado por el Premio XIII Marc Ferrez, el resultado de una investigación artística llevada a cabo en Foz de Iguazú, zona nacional de triple frontera.

En esta Galería puedes ver parte de la obra de este colectivo brasilero.


Polaroid de locura fotográfica #2 (La vida según Instagram)

“Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos”

J.L. Borges

Como comentamos en nuestra primera columna Polaroid de locura fotográfica #1 , vamos a navegar por el Instagram de fotógrafos latinoamericanos, unos más conocidos que otros, con el fin, en primera instancia, de mirar, de sentir, de ponernos en la mirada del otro y su entorno fotografiable, y en segundo lugar, matar la curiosidad y mi planteamiento inicial, de si estos autores utilizan el instagram como un espejo, como dice Borges, de su vida doméstica, ordinaria, o si por el contrario es una galería para exhibir un discurso consolidado, o crear un nuevo discurso con intenciones autorales y críticas.

La metodología será escoger autores latinoamericanos, y recoger cual laboratorista, una pequeña muestra de 5 capturas, para crearnos una idea, eso no más, de las intenciones del fotógrafo. Y ponerlas a dialogar entre sí.

Juanjo Herrera  @Juanjoherrera

México, Licenciado y Maestro en Comunicación, egresado del Tecnológico de Monterrey. Su trabajo se desarrolla a partir de la fotografía y el video. 

Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera
Foto: Juan José Herrera

EfrainVivas @efrainvivas 

Venezuela. Arquitecto y fotógrafo. GABW member. BNW Guru member. Iphone 6

Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas
Foto: Efraín Vivas

Santiago Forero. @Forerostudio  

Colombia. Trabaja la fotografía y el video. Sus trabajos exploran ideas sobre la identidad, el cuerpo y los estereotipos.

Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero
Foto: Santiago Forero

El descubridor y los constructores ( A propósito de Metidines y los Witkin)

“Lo que no vemos y oímos es más importante de lo que está a la vista. La atención debe centrarse más en las relaciones que en el lenguaje puro”. 

Claudio Perna  (Artista venezolano 1938-1997)

Una ambulancia de mediados del siglo XX es la intersección entre dos propuestas expositivas que se acercan a la muerte por caminos disímiles, pero que puestas ahí, en un mismo Museo, distintas salas pero un mismo espacio, crean una atmósfera de reflexión ineludible sobre los nuevos tiempos de la fotografía.

Por un lado Enrique Metidines, fotógrafo innato, instintivo, como lo son los fotoreporteros. Sus imágenes de accidentes, atropellados, suicidas, llenaron las páginas de nota roja por muchos años en varios diarios mexicanos. Su actividad era registrar acontecimientos, conectados con la muerte o el accidente, diariamente. La fotografía de una mujer atropellada ayer, era solapada hoy por la de una mujer a punto de lanzarse de los pisos altos de la torre latinoamericana en el centro de México, y a su vez por la fotografía de un niño con sus manos atascadas en un molino de carne el día de mañana. Así es el trabajo de Metidines, una producción fotográfica abundante, que solo con el paso del tiempo, y puesto en perspectiva, puede reunirse y crear un cuerpo de trabajo con hilos narrativos sólidos construidos a lo largo de 50 años o más de ejercicio de reportero gráfico.

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Enrique Metidines FotoMuseo Cuatro Caminos

Al otro lado, nada menos que una retróspectiva dialogante entre dos hermanos que no han pasado desapercibidos en el mundo del arte, los hermanos norteamericanos Witkin. Jerome en la pintura realista, con trazos expresionistas de grandes formatos y Joel-Peter, extravagante creador fotográfico de escenas perversas, retorcidas, que llaman a la muerte y a lo grotesco como si de un tablero de la Ouija se tratara. Ambos, artistas preparados y reconocidos en gran parte del mundo.

No es mi interés centrarme en el análisis de cada uno de los autores, ni siquiera de sus muestras individuales, sino, como dije al principio, ese halo reflexivo que se respira entre las imágenes de Metidines y los Witkin.

La curaduría del Museo hace un primer intento de acercamiento a esto, al adjetivar a todos los autores como "narradores consumados". Si, ciertamente todas las imágenes tienen "movimiento". Van o vienen de algún lado. Y muestran una narrativa Aristotélica: inicio. conflicto y desenlace. En el caso de Metidines, cada imagen nos presenta un final, con tantos elementos visuales, suficientes para crear la historia como espectadores. Incluso como autor es tan importante la historia, que en la construcción del libro de su trabajo y la muestra, intuyo, era vital para él que apareciera el relato de lo que había acontecido en cada fotografía. Jerome, se vale de escenas cinematográficas en pleno desarrollo de una acción, o la utilización de series de pinturas para construir historias. En  Joel-Peter la narración se da en lo simbólico, superponiendo elementos iconográficos de la historia, del arte, de lo religioso etc.

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Jerome Witkin FotoMuseo Cuatro Caminos

Pero además de lo narrativo que tienen en común los autores, creo que es valioso rescatar lo que esta unión de discursos y autores puede aportar para la fotografía hoy día.

Y es que hoy debatimos entre la fotografía construída o producida bajo un concepto y la del descubrimiento, la del instante preciso, o la de "pasé por aquí y esto está hermoso vamos a tomarle unas fotos". Esto indudablemente tiene que ver también con el tema tecnológico. Pero más fuerte aún, el tema autoral.

En Metidines tenemos a un descubridor.  Cada vez que salía en pauta con la ambulancia y llegaba a estas escenas terribles, aún con la sangre caliente en el asfalto, aparecen ante él, escenas, situaciones, elucubraciones sobre un hecho particular, cual escena de Chinatown de Polanski.  Además de la inmediatez de tomar la fotografía, para luego llevarla al diario y que pudiera salir publicada al día siguiente. ¿Era él consciente de tomar fotografías hiperrealistas con composiciones impecables, ángulos cinematográficos, y narrativas complejas que hacían innecesario la utilización de textos redundantes,   para crear a lo largo de los años un cuerpo de trabajo, un concepto claro en el uso de los elementos visuales narrativos y a su vez cuestionando la sociedad y la violencia de México.? La exposición me responde que no. No había tal conciencia. Pero aferrarse a contar un mismo tema durante tantos años deja impregnada cada imagen del sabor y el pensamiento de Metidines. El tiempo fue develando a un autor meticuloso, cargado de influencias cinematográficas, que iban dejando rastro en cada una de sus imágenes. Agruparlas luego de tantos años presentan un documento inobjetable para discutir sobre la violencia y el drama en México.

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Joel-Peter Witkin FotoMuseo Cuatro Caminos

Por otro lado, el de la construcción, Joel-Peter Witkin ha realizado puestas en escena muy meditadas y estudiadas, cada fotografía se construye desde el boceto, pieza por pieza, hasta la manipulación técnica de la fotografía, todo cargado de sentidos y metáforas producto de su imaginación y de su entorno real. Joel-Peter, además, es un pictorialista confeso, elabora discursos complejos bajo la influencia del surrealismo. La imagen quieta, el momento capturado no le dice nada, él interviene cada fotografía, cual escultor renacentista, hasta elaborar cuidadosamente una idea, aunque al espectador desprevenido le parezca un desorden visual producto del azar.

El medio de Jerome, la pintura, es orgánicamente una elaboración, no tiene escapatoria. Desde las primeras lineas del boceto hasta la imagen final es una arquitectura de significados y narraciones relacionadas con su momento epocal. Sus obras tienen "una fuerte carga psicológica, en los que aborda momentos históricos que han sido críticos en nuestro tiempo desde el holocausto hasta el 9/11"*1

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Jerome Witkin FotoMuseo Cuatro Caminos

Entonces, los hermanos Witkin, son los constructores, en algún momento de la muestra se mezclan los bocetos de uno con imágenes del otro y parecen secuencias de una misma historia. ¿Pero esa construcción anula el descubrimiento en la imagen?  ¿No es a partir del trazo, los colores, o la superposición de elementos y manipulación fotográfica que comenzamos como espectadores ha descubrir significados y sensaciones, más allá de la intencionalidad del autor?

¿No es acaso la fotografía una mezcla, casi precisa, de descubrimiento y construcción?.¿No es acaso ese balance lo que define la transición de la fotografía moderna a la fotografía contemporánea?. ¿Qué sería de la obra de Metidines sino se hubiera construido un cuerpo narrativo a partir de sus imágenes a los largo de tantos años?¿Qué sería de la obra de los Witkin, sin las repercusiones que sus trabajos, tan elaborados, han tenido en las personas, a partir de la multiplicidad de sensaciones que nacen de cada imagen? ¿Es La tecnología y/o la necesidad autoral lo que nos ha arrinconado en la dicotomía del momento, a veces no tan decisivo, y la conceptualización de la fotografía?

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Joel-Peter Witkin FotoMuseo Cuatro Caminos

*1 texto de sala de la exposición WITKIN and WITKIN en el Fotomuseo Cuatrocaminos